La gestión de activos como ventaja competitiva de los servicios financieros

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Javier Lois Mondéjar
Las instituciones de servicios financieras se han convertido en organizaciones nacionales y multinaciones que ofrecen un complejo abanico de opciones de banca e inversión. (F&B, 131, julio-agosto 2008)

ImageEn la actualidad, las empresas del sector de los servicios financieros superan con mucho la oferta de funciones sencillas de banca local e instrumentos de inversión tradicionales. Se han convertido en organizaciones nacionales o multinacionales que ofrecen un completo abanico de opciones de banca e inversión. Para poder mantener el ritmo del mercado, las instituciones de servicios financieros (ISF por sus siglas) han tenido que pasar por muchos cambios como la explotación de nuevos productos y opciones de banca e inversión, la garantía de ejecución de operaciones en cuestión de segundos, contar con más opciones en las sucursales o el acceso en tiempo real a la información de cuentas. 

Ante estos cambios, se plantea el importante reto de cómo dar soporte a estos nuevos servicios, de forma que el negocio no se resienta. Se trata de adecuar la infraestructura tecnológica a estas nuevas funcionalidades, para lograr una ventaja competitiva y resultados óptimos.

El entorno operativo
Podemos decir que, hoy en día, los problemas del negocio y de la infraestructura tecnológica han dejado de ser independientes. El entorno operativo de los actuales servicios financieros contrasta totalmente con la forma en que la banca y las inversiones se realizaban en el pasado. El número de aplicaciones de misión crítica se ha multiplicado y el ancho de banda se reparte entre los portales de ventas, la banca online, las aplicaciones de colaboración y las de finanzas internas, que han contribuido a la explosión del tráfico que circula por las redes de las ISF. 

Además, el acceso a la red conlleva ahora una audiencia cada vez más diversa. Empleados, partners, sub-contratistas y por supuesto clientes bancarios, requieren diferentes niveles de acceso a las aplicaciones y datos. Aunque tradicionalmente el acceso y los servicios sólo se ofrecían al personal propio, hoy las redes se han expandido y llegan literalmente a todos los confines de la tierra. El acceso tiene que ser perfecto, las aplicaciones tienen que estar disponibles en tiempo real y sin demoras. Además, los datos que cruzan la red tienen que estar disponibles pero protegidos y cumplir todos los estándares normativos y de buen gobierno aplicables. 
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Así pues, una ISF tiene que afrontar diversos retos para crear la infraestructura tecnológica perfecta para dar soporte a las necesidades del negocio. Pero, en general, la restricción que es denominador común para todas ellas es la disponibilidad de recursos. Las instituciones de servicios financieros operan en un entorno competitivo, en donde poder identificar y responder rápidamente a los cambios es crucial para la supervivencia. Superar a la competencia y acelerar la puesta en explotación puede suponer la diferencia entre el liderazgo del sector y una potencial extinción. Al mismo tiempo, se les suele pedir "hacer más con menos".

Externalizar la gestión de activos
En el inseguro entorno actual de los negocios, las ISF no pueden dar prioridad a nada que no contribuya directa y casi instantáneamente a mejorar los resultados. Por lo tanto, es preciso externalizar siempre que sea posible y rentable para conseguir economías de escala. No hay nada mejor para aprovechar los conocimientos y reducir las inversiones y los gastos operativos que contratar la ayuda de un proveedor de servicios gestionados que cubra las necesidades tanto tecnológicas como del negocio de una organización. 

Las instituciones de servicios financieros tienen una preocupación común, que es garantizar la seguridad de las aplicaciones, los datos y los usuarios. Los proveedores de servicios gestionados pueden ayudar a las empresas en estas tres áreas prioritarias de diversas maneras: 

> Mitigar las amenazas 

Las amenazas internas, externas, gusanos, troyanos, ataques dirigidos y robo de datos se producen en las ISF constantemente y minan la confianza de los inversores. Las ofertas de servicios gestionados pueden ahorrar a las empresas el trabajo de mitigar esas amenazas, ya que están diseñadas para hacerles frente y además controlar los sistemas de control de acceso y ofrecer una protección para toda la empresa que incluye la sede corporativa y su entorno, así como oficinas remotas y satélites 

> Optimización de sucursales 

Las ISF actuales pueden tener cientos o miles de sucursales en todo el país e incluso en todo el mundo. Sin embargo, las aplicaciones tienen que estar totalmente disponibles dondequiera que se necesiten. Con la adopción de un esquema descentralizado en la organización, los proveedores de servicios gestionados pueden ayudar a conseguir que todas las aplicaciones funcionen con un rendimiento acorde a las necesidades del negocio, además de una mejor experiencia, productividad y satisfacción de los usuarios respecto a lo que en el pasado se consideraba un entorno no diferenciado. 

> Acceso remoto con movilidad 

Con un área de servicio distribuida en constante crecimiento, no es infrecuente que los usuarios accedan a los recursos de la red cuando se desplazan y con una gran variedad de dispositivos de acceso como portátiles o teléfonos inteligentes. En consecuencia, las aplicaciones tienen que llegar más allá de las oficinas remotas y proporcionar acceso incluso cuando los usuarios están "fuera de red". Los servicios gestionados pueden dar soporte a los diferentes dispositivos periféricos que usan los empleados para acceder a la red y mantener un acceso continuado cuando un usuario pasa de unas redes a otras. 
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Enfoque integral 

Para que una ISF pueda aprovechar realmente los beneficios de poner en marcha un servicio gestionado, resulta fundamental encontrar un proveedor que pueda satisfacer sus necesidades y que además establezca una colaboración a largo plazo.
Para lograr el éxito, el proveedor de servicios financieros tiene que resolver los retos específicos de la institución de forma integral. La solución de servicios gestionados tiene que llegar a las sucursales, satélites y usuarios remotos y no quedarse exclusivamente en las instalaciones centrales. Además, como actualmente los retos de la tecnología y del negocio están interconectados, lo mejor es recurrir a un proveedor de servicios gestionados que proporcione una solución que pueda hacer frente a ambos. 

En definitiva, no hay duda de que las instituciones de servicios tienen que hacer frente a retos que tan solo hace diez años ni siquiera podíamos intuir. Sin embargo, con estos retos llegan oportunidades que pueden acelerar el crecimiento del negocio. La clave para aprovechar la oportunidad es asociarse con el proveedor de servicios gestionados adecuado. Si lo logran, éste puede ser su mejor momento.