 José Manuel Aguirre (F&B, 129, mayo 2008). Después de Enron, Parmalat y otros casos tristemente célebres, las entidades calificadoras de riesgo han caído en un cierto descrédito. En este mundo donde todo se deprecia, se trivializa y globaliza, por suerte, tenemos los "credit bureaus" que sirven de apoyo a las decisiones de crédito que toman distintos usuarios.
Si bien son de creación relativamente reciente, los "credit bureau" han ocupado un lugar de importancia en el arsenal de herramientas con que cuentan las áreas de riesgos para tomar sus cruciales decisiones.
Un poco de historia
EEUU es el país donde estas organizaciones se desarrollaron y estructuraron inicialmente a escala nacional.
En la década de los ochenta estaban desperdigadas por el territorio norteamericano decenas y aun centenas de pequeñas organizaciones regionales que "guardaban" información, tanto positiva como negativa, de todos los usuarios de los sistemas crediticios formales.
Así bancos, financieras, instituciones crediticias y tarjetas cerradas eran los principales proveedores de esta información crítica a las pequeñas empresas regionales, que informaban sobre el historial de actividad de cada deudor individual, tanto personas físicas como jurídicas.
El principal inconveniente en esa época era la falta de concentración de la información. Si una persona se mudaba de un estado a otro, debía recuperarse la información de una institución a miles de kilómetros de distancia, con las consiguientes demoras y trámites entre empresas proveedoras de informes.
La limitación en la capacidad de cómputo, la escasa operatividad de las redes y la poca capacidad de los archivos de datos hacía que se necesitara esta red de pequeños bureaus, que naturalmente se fueron fusionando a medida que las limitaciones técnicas se fueron salvando, ya que tenía cada vez más sentido la concentración de la información.
El proceso de fusión de estas organizaciones se aceleró notablemente en la década de los noventa. Actualmente, existen en USA menos de diez "credit bureau" de alcance nacional en los que se concentra toda la información de los actores crediticios del país.
Situación Actual
Existen grandes diferencias entre la situación y servicios ofrecidos por los "credit bureau" en diferentes países.
En algunos de los estados iberoamericanos, y como consecuencia de las diferentes crisis financieras que les han afectado, se dan situaciones bastante atípicas. En algunos se producen "blanqueos", es decir, falta de información negativa correspondiente a algunos periodos y años donde han ocurrido crisis que afectaron a gran parte de la población. Este es el caso por diferentes razones de Argentina y Chile.
En otros, el grado de información es limitado, ya sea porque sólo se cuenta con información negativa o porque la profundidad en años de la misma, es limitada. También encontramos casos donde no todas las entidades aportan información o existen limitaciones legales para la obtención de esta información.

Más allá de las diferencias que afecta las diferentes economías, probablemente lo mejor sería que la información, positiva y negativa, de los operadores del sistema estuviera disponible y se compartiera entre los otorgantes de crédito y otros integrantes del sistema, como una garantía de transparencia, equidad y justicia del sistema financiero de un país. De lo contrario, las ineficiencias e inequidades en este sentido las pagan todos los operadores del sistema.
Cómo optimizar la información del "credit bureau"
La capacidad de cómputo y de distribución de información hace que hoy tengamos mucha más información de la que necesitamos y podemos procesar.
La información que proporcionan los "bureau" es muy abundante y rara vez es un sí o un no, a una propuesta de crédito. Por el contrario, la abundante información que obtenemos como respuesta a un pedido hace necesario un mayor refinamiento en el tratamiento de esos datos, a fin de que ese input sirva para tomar decisiones más acertadas.
Así es que con las actuales técnicas de tratamiento de la información podemos obtener datos muy valiosos, que incorporamos al proceso decisorio. Ésta se da en la forma del conocido scoring de bureau que es ni más ni menos que convertir la gran cantidad de datos y variables que nos da un bureau, en la materia prima que nos permite definir perfiles de riesgo que puntuarán o calificarán la historia de un deudor para incorporar esos datos en la decisión de otorgar o no un crédito.
Estos sistemas de medición del riesgo, en base a la historia de cumplimiento de un deudor, permiten estimar la probabilidad de default o probabilidad de que una deuda sea impagada. El horizonte de predicción es de 24 meses. No obstante, el modelo permite hacer la misma estimación a 12 meses. Vale decir que la puntuación de la variable comportamiento, elemento clave en la evaluación, será incorporada al modelo de aprobación ya existente.
Con las mismas técnicas que se utilizan para producir un scoring reactivo, se construye el scoring de bureau. Éste nos da unos puntos o medidas que son el producto de tratar estadísticamente las variables que se definen en la construcción del modelo.
Los scorings de bureau mejoran la prestación de las organizaciones financieras de una manera importante y evidente, ya que no sólo se usan para la aprobación de créditos, sino también con fines de utilización comercial en campañas de captura de clientes, de ofertas comerciales combinadas y, en definitiva, para definir mejores ofertas de productos.
El enriquecimiento de modelos de scoring
Como aportación adicional a los modelos proactivos cabe mencionar el enriquecimiento de los mismos con la incorporación de tipologías socioeconó-micas que permiten justamente hacer más valiosos e informativos a estos modelos, mediante la incorporación de datos ciertos sobre el ciclo vital, situación económica, tipos de consumos y hábitos que permiten refinar mucho más la oferta perfil y monto de la oferta y variedad de servicios.
Las bases de datos de tipologías permiten su incorporación a modelos reactivos, comportamentales o de bureau, así como localizar segmentos o nichos de mercado que pueden ser targets u objetivos comerciales para estrategias comerciales o campañas de marketing. |