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Ernst & Young y el prestigioso centro de estudios The Economist Intelligence Unit (EIU) han hecho, en el marco del Foro de Davos, un informe sobre la Globalización en 60 países. España, que comparte puntuación con Australia, se mantiene dentro de los 25 países más globalizados del mundo. (F&B, 1 de febrero de 2010).
Mientras la economía de muchos países inicia la senda de la recuperación, en 2010 la globalización vuelve a ganar terreno, aunque a un ritmo mucho más lento que el alcanzado en la pasada década. Así lo refleja el informe "Redrawing the map: globalization and the changing world of business", que han elaborado Ernst & Young y el prestigioso centro de estudios The Economist Intelligence Unit (EIU).
El informe se basa en tres fuentes de investigación: un índice de globalización, elaborado por EIU, que mide el grado de globalización alcanzado por cada país en relación a su PIB; una encuesta a 529 altos ejecutivos de todo el mundo, desarrollada a finales de 2009; y un conjunto de entrevistas en profundidad mantenidas con una treintena de altos ejecutivos y expertos del más alto nivel.
El índice de globalización, que analiza un total de 60 países con el PIB más elevado desde 1995 hasta 2013, refleja cómo se han desarrollado hasta ahora los motores que impulsan este proceso económico y cómo lo harán en el futuro. El indicador analiza cinco criterios fundamentales: facilidad para el intercambio comercial de bienes y servicios; movimientos financieros y de capitales; intercambio de tecnologías e información; movilidad laboral; e integración cultural. El peso de cada una ha sido validado por los expertos consultados en el estudio.
Globalización y crecimiento económico
Para James Turley, presidente mundial de Ernst & Young y participante en el Foro de Davos, “el aumento de la globalización es una tendencia a largo plazo que, como es lógico, ha sufrido un paréntesis en los dos últimos años. Tanto gobiernos como empresas están a la espera de que amaine el vendaval de la crisis para impulsarla de nuevo”.
El índice mide el nivel relativo de proyecto global de un país. No tiene en cuenta el impacto absoluto o relativo que éste tiene sobre el comercio o la economía global. Esto supone que aquellos países con importantes mercados internos - como China, India o Estados Unidos- aparecen en puestos medios de la tabla. Países más pequeños, con una mayor dependencia de las exportaciones y del comercio mundial -como Singapur o Irlanda–, se sitúan en la franja superior. Por el contrario, los puestos más bajos del ránking están ocupados por países con una economía más cerrada -como Irán o Venezuela-.
En general, muchos de los países que durante la década de los 90 ocuparon los primeros puestos de este índice hoy se mantienen en las mismas posiciones. Sin embargo, son las economías emergentes las que han experimentado las mayores variaciones y ahora se sitúan en la franja media de la lista.
Según John Ferraro, Chief Operating Officer de Ernst & Young, también participante del Foro de Davos, “aunque el índice señala que el grado de globalización de un país tiene relación directa con su crecimiento económico, éste también evidencia que las mayores economías emergentes son las que más se están globalizando. El informe también resalta que la evolución entre 1995 y 2010 ha sido más acusada en pequeños países como Corea del Sur u otros de Europa del Este, como Rumanía. Ambos han experimentado los mayores avances en los últimos 15 años”.
España, más globalizada que EEUU
Dentro de este índice, España ocupa el puesto 21 por detrás de Australia, aunque comparten la misma puntuación total. La clasificación sitúa a nuestro país por encima de otros de nuestro entorno, como Italia que en el puesto 31, o EE.UU, en el 24 y muy cerca de Francia, en la posición 19.
Desde 1995 –fecha de inicio de este índice- hasta el momento actual, España ha oscilado de posición casi cada año, obteniendo la mejor calificación en el 2000, con un decimoquinto puesto - Ver Anexo II (pdf, 57kb) - . A tenor de las previsiones formuladas por EIU, España descenderá este año hasta el puesto 22 y, en 2011, lo hará uno más. Es a partir de 2012 cuando los expertos prevén que nuestro país comience a recuperar las posiciones perdidas. Cabe destacar que entre los cinco criterios en los que se basa este índice, el punto más fuerte para España, donde ha experimentado mayor crecimiento, es el relativo al de intercambio de tecnología e información: partía de una puntuación de 1,31 en 1995 y ha llegado al 3,3 en 2009. El estudio también prevé que dicha puntuación crezca hasta el 3,8 en 2013. En los últimos años España también ha protagonizado un importante avance en lo referido a movilidad laboral, subiendo más de un punto desde 1995.

Para José Miguel Andrés, Presidente de Ernst & Young España, “la globalización ha forzado a muchas empresas a replantearse su estrategia inmediata en muchos aspectos, desde la captación de inversores, la distribución de sus productos o la búsqueda de nuevos mercados. Dado que las compañías cada vez son más globales necesitan contar, además, con equipos directivos de amplia diversidad cultural y las multinacionales españolas son sin duda un buen ejemplo de ello”.
Implicaciones para los negocios en el futuro
El frenazo que el crecimiento de la globalización ha sufrido en los dos últimos años no varía demasiado las consecuencias que esta tendencia tiene para las empresas a largo plazo. Las compañías procedentes de los mercados emergentes están buscando competir con las grandes corporaciones establecidas en las economías más desarrolladas. Esta competencia no sólo se está produciendo en los mercados emergentes, sino cada vez más en los occidentales.
Tal como concluye Turley, “guste o no guste, la globalización se quedará con nosotros y será más acusada a largo plazo. El intercambio de ideas, de cultura, de personas y de capitales deberá ser visto por la población mundial como un motor del despegue económico”. |