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(F&B 8/7/2010) Los eurodiputados han aprobado hoy una serie de enmiendas al paquete de supervisión financiera propuesto por la Comisión. Estos cambios, que recogen la posición política de la Eurocámara, buscan garantizar una reforma de calado, que dote a los supervisores europeos de verdaderos poderes para prevenir futuras crisis. El pleno ha decidido no pronunciarse sobre los textos legislativos. De esta forma, el Parlamento y el Consejo ganan tiempo para lograr un acuerdo en primera lectura después del verano.
La propuesta de aplazar el voto en primera lectura ha recibido el apoyo de la mayoría de los eurodiputados. Con esta decisión, los ponentes buscan ganar algunas semanas más para intentar llegar a un acuerdo con el Consejo después de la pausa estival. En una declaración conjunta, los principales grupos de la Eurocámara indican que ahora es el Consejo el que tiene que proponer un texto que sea aceptable para ambas partes.
Los diputados destacan que el Parlamento está preparado para continuar las negociaciones y reafirman su posición a favor de unas autoridades europeas con suficientes poderes para prevenir futuras crisis. La declaración afirma que este gesto supone un último intento por parte de los ponentes de ayudar a la Presidencia belga a cambar la posición de los Estados miembros.
Supervisores con poderes reales
El Parlamento se ha posicionado a favor de reforzar los poderes de las tres autoridades supervisoras europeas, que controlarán los sectores de la banca, los valores y mercados y los seguros.
De acuerdo con la posición de la Eurocámara, las autoridades podrán adoptar decisiones individuales dirigidas a una entidad financiera para instarla a cumplir las obligaciones en caso de que las autoridades nacionales no lo hayan logrado. También tendrían poderes para resolver disputas entre supervisores nacionales y supervisarían a instituciones financieras transfronterizas que pueden plantear un riesgo sistémico mediante los supervisores nacionales.
Además, las autoridades podrán prohibir o restringir temporalmente determinados tipos de actividades financieras que amenacen el funcionamiento correcto y la integridad de los mercados financieros o la estabilidad del sistema financiero de la UE.
Fondo Europeo de Estabilidad Bancaria
La Eurocámara propone introducir un fondo de estabilidad bancaria para evitar que sean los contribuyentes los que vuelvan a tener que pagar las facturas de las crisis financieras. ) Este fondo reforzaría la internalización de los costes del sistema financiero y ayudaría a la resolución de las crisis en el caso de entidades financieras transfronterizas en dificultades. Las entidades financieras que operen en un único Estado miembro tendrían la opción de adherirse al Fondo.
Sistemas Europeos de Garantía de Depósitos
Por otro lado, la Eurocámara subraya la necesidad de "reforzar el sistema europeo de sistemas nacionales de garantías de depósitos". El objetivo es que los sistemas nacionales de garantía de depósitos tengan la financiación adecuada mediante contribuciones procedentes de los bancos, incluyendo aquéllos establecidos en la Unión y que aceptan depósitos en ella, pero cuya administración central está fuera de la UE.
Sede única
Los diputados insisten en que las autoridades de supervisión deben tener una sede única en Fráncfort y no estar separadas en distintos países de la UE. Sin embargo, los supervisores podrán tener representaciones en los centros financieros más importantes de la Unión Europea.
Junta Europea de Riesgo Sistémico
La Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) "asumirá la supervisión macroprudencial del sistema financiero en la Unión a fin de contribuir a la prevención o mitigación del riesgo sistémico para la estabilidad financiera en la Unión que surge de la evolución del sistema financiero, y teniendo en cuenta la evolución macroeconómica".
La junta desarrollará, en cooperación con las autoridades de supervisión, un conjunto común de indicadores cuantitativos y cualitativos que servirán como base para atribuir una clasificación de supervisión a las entidades transfronterizas que puedan plantear un riesgo sistémico. Asimismo, la junta elaborará un sistema de códigos de colores que corresponda a las situaciones de diferentes niveles de riesgo.
El Parlamento Europeo estaría informado, al igual que el Consejo y la Comisión, de las recomendaciones que formula la JERS. Las entidades implicadas también tendrían que comunicar a estas tres instituciones qué medidas han tomado para seguir las recomendaciones de la junta.
Con el fin de impulsar la visibilidad y la credibilidad de este organismo, la JERS debería estar presidida por el presidente del BCE. El texto también amplía el número de miembros del consejo de la junta para incluir a expertos académicos.
Próximos pasos
Los textos adoptados servirán como mandato a los negociadores del Parlamento Europeo para continuar las conversaciones con el Consejo e intentar alcanzar un acuerdo en primera lectura después de las vacaciones. |