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(F&B, 9/4/10).- La empresa española de Branding con más experiencia en el sector financiero y en Fusiones de Cajas, crea “B2in Bank Brands Integration”, una metodología propia y específica para asesorar, crear y desarrollar el posicionamiento, estrategia y diseño de las marcas nacidas de las fusiones de entidades financieras.
En el movido panorama financiero de reformas y de alianzas entre las Cajas, no hay día en el que no se dé alguna nueva noticia sobre los acuerdos y procesos de fusiones, una reconversión urgente instada desde el Gobierno y la Administración ante la conveniencia de dar músculo, nuevos bríos y sumar fuerzas en el sector.
Cada proceso de acuerdos se ha de materializar finalmente en la creación de una marca que sume los valores de las partes y agregue un nuevo posicionamiento y estrategia de identidad, empezando por el nuevo nombre.
Un proceso de este tipo demanda celeridad, pero también capacidad, experiencia y método. Es por ello que CIAC ha creado B2in Bank Brands Integration, una metodología específica y apropiada no sólo para dar respuesta a las necesidades de marca propias de toda fusión, sino también y sobre todo a las prioridades, requerimientos y decisiones que se deben tomar en los procesos actuales de fusiones de marcas de Bancos y Cajas.

Hasta el momento, CIAC es la empresa en España que ha asesorado, creado y desarrollado a lo largo de su trayectoria el mayor número de fusiones de Cajas, muchas de ellas todavía vigentes, como por ejemplo la de las Cajas Rurales (más de 50), promovida por el Banco Cooperativo, que decidieron unir esfuerzos bajo una marca común. O como sucedió con la unión de cinco Cajas andaluzas que dio como resultado la actual Unicaja, o la fusión entre la Caja de Vizcaya y la de Bilbao que originó primero la marca Bilbao Bizkaia Kutxa y luego la BBK, o la fusión entre la Caja de Salamanca y la de Soria que configuraron la presente CajaDuero.
B2in Bank Brands Integration valora la imagen percibida de cada entidad en fusión, las denominaciones y el origen que las inspiraron, los elementos comunes de identidad, su territorio de influencia, su cultura empresarial y la imagen proyectada, y establece finalmente el posicionamiento legítimo para crear la estrategia y el diseño adecuado a cada proceso.
Las fusiones de Cajas entrañan una considerable complejidad porque han de constituir un territorio propio y diferenciado respecto al de la competencia, pero también porque han de gestionar la imagen resultante y la estrategia de identidad en relación a los distintos territorios de origen y de implantación.
La metodología B2in entra en aspectos tan decisivos como la definición del nombre, con un amplio abanico de alternativas que toman como punto de partida las denominaciones de origen para indagar en cada posibilidad, desde las más descriptivas hasta las más genéricas, neutras y universales.
O en aspectos estéticos, simbólicos o de percepción como es el estudio cromático de todas las marcas en juego, una fase de exploración, diagnóstico y estrategia que el B2in Bank Brands Integration define como “Colorimetría de Identidad”, “Cromática de Fusión” y “Territorios Cromáticos Virgen”.
La marca gráfica resultante de una fusión de Cajas ha de pasar la prueba de resistencia de cinco filtros básicos:
- Soportar la estrategia de negocio de la nueva entidad.
- Identificarse con la organización resultante.
- Conseguir el consenso de todo el equipo humano.
- Obtener la aceptación de su público de origen.
- Adquirir la adhesión de los nuevos públicos.
Pero el B2in Bank Brands Integration no acaba aquí, incluye también un sistema propio de integración y unificación de las distintas redes de oficinas de cada entidad -tanto en su aspecto de arquitectura interior y de imagen exterior como de su implantación física- y finalmente desarrolla la fase metodológica para la presentación, lanzamiento e implantación de la nueva marca, un método que garantiza la correcta aceptación de todos sus públicos, internos y externos. |