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(F&B, 22/4/10).- Analistas Económicos de Andalucía, sociedad de estudios del Grupo Unicaja, ha presentado hoy el último número de su publicación trimestral “Previsiones Económicas de Andalucía”, correspondiente a la Primavera de 2010 (Nº 60). Este documento, de periodicidad trimestral, cuenta ya con una dilatada experiencia, al cumplirse 15 años desde su primer número. Como en números anteriores, esta publicación incluye también la edición en soporte digital, con la intención de ofrecer los análisis de este informe de la forma más útil y cómoda posible. Así, el soporte digital mencionado (CD) permite la consulta tanto del informe completo como de la base de datos con los principales indicadores utilizados para la realización de éste e incluso de documentos y análisis complementarios.
El contenido de la publicación se divide en tres partes: Entorno Económico, Economía Andaluza y Análisis Territorial. En la primera, se analizan diversos temas relacionados con la evolución de la actividad en el contexto internacional y nacional, necesarios para enmarcar la trayectoria de cualquier espacio económico, tales como La contracción mundial ha finalizado, pero la expansión presenta dificultades, Los desequilibrios permanecen en un marco financiero aún sin reformar, La gran recesión de la economía española, El deterioro de las cuentas públicas es un mal menor o Dando las gracias al Euro. En Economía Andaluza se abordan aspectos relacionados con la estructura productiva regional, el mercado de trabajo o la demanda, incorporando la revisión de las expectativas de crecimiento de la economía andaluza para 2010, así como un análisis algo más detallado del mercado de trabajo andaluz, dada la relevancia que ha adquirido en la actual crisis económica. Finalmente, Análisis Territorial incluye un análisis de la actividad económica en cada una de las provincias andaluzas, con las estimaciones y perspectivas de crecimiento a corto plazo. Además, la publicación incluye un documento resumen que incorpora los principales resultados del informe completo presentado en CD.
Entorno Económico
Las perspectivas económicas generales, en los primeros meses de 2010, siguen siendo sombrías, si bien en comparación con las que se tenían hace un año pueden parecer relativamente favorables. En este sentido, la percepción de los principales organismos internacionales y de los responsables económicos es que la recuperación está en marcha. Desde la segunda mitad del pasado año, la actividad se ha ido recuperando y se sitúa ya, en términos agregados, en terreno positivo. Pero este avance presenta incertidumbres y velocidades muy divergentes entre países y áreas.
Desde esta perspectiva se estaría evidenciando el debatido desacoplamiento, entre economías emergentes, de una parte, y las desarrolladas, por otra. La posición más retardada corresponde, sin duda, a los países más avanzados y, dentro de éstos, a las economías más maduras y menos flexibles, como la europea frente a la norteamericana. La reestructuración del sector financiero, la aminoración en las ratios de endeudamiento (público y privado) y la escasa capacidad de maniobra de las políticas de demanda, especialmente mermada en los países en proceso de consolidación fiscal, actúan como limitantes de un crecimiento económico más sólido, perfilando una recuperación lenta, bastante “plana” y nada cómoda.
La OCDE y el FMI han señalado en sus últimos informes la mejoría en los indicadores de actividad y en los de confianza, actualizando sus proyecciones con un tono ligeramente más positivo al de hace sólo unos meses. Así, para el año 2010 han efectuado correcciones al alza para EE.UU., la Zona Euro, Reino Unido y Canadá, por lo que, en conjunto, las economías avanzadas podrían crecer un 2,1% en 2010, mientras en las emergentes y en desarrollo, esta tasa podría superar el 6%. Por agregación, la producción mundial podría retornar a ritmos de crecimiento del 3,9% (de acuerdo con las proyecciones del FMI), después de que en 2009 el PIB mundial se contrajera un -0,8%.
La posición de la economía española dentro del contexto de la UEM no resulta precisamente privilegiada a pesar de la diferencia en el balance del año 2009 a favor del ritmo de crecimiento nacional. En concreto, la destrucción de empleo, con el consiguiente aumento del paro (en el mes de Enero, 18,8% de la población activa en España frente al 9,9% de la Zona Euro) y las elevadas tasas de endeudamiento de todos los sectores institucionales (los hogares, las empresas, las entidades financieras, sin olvidar el aumento del déficit de las Administraciones Públicas) constituyen una rémora para la recuperación en 2010. España se encuentra, junto con Grecia, Irlanda, Reino Unido e Italia entre los países que tendrán que realizar un mayor esfuerzo para reducir su nivel de déficit a los compromisos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (no superar el 3% del PIB), cuando en 2009 ha alcanzado el 9,5%. En cambio, se espera que Alemania y Francia lo alcancen con cierta comodidad. Desde una perspectiva más coyuntural, en el tramo final de 2009 la economía española ha prolongado el proceso de retraimiento que había comenzado en el segundo semestre del año anterior, aunque se ha apreciado una ralentización en el ritmo de contracción respecto a trimestres anteriores.
Economía Andaluza
A lo largo de 2009 la economía ha prolongado la contracción iniciada a mediados de 2008, si bien el ritmo de descenso se ha moderado. No obstante, tras la relativa mejora registrada en el tercer trimestre, entre Octubre y Diciembre se ha intensificado la caída trimestral del PIB, hasta el -0,8%, aunque el descenso interanual ha seguido suavizándose por segundo trimestre consecutivo, hasta
el -3,1%. Desde el punto de vista del gasto, la demanda regional ha moderado su retroceso, debido principalmente al descenso menos acusado del consumo de los hogares, incrementándose la aportación positiva de la demanda exterior. Respecto a la oferta, el descenso de la actividad ha afectado a todos los sectores, de nuevo con especial intensidad a la industria y la construcción.
De este modo, en el conjunto de 2009 el PIB en Andalucía ha descendido un -3,5%, en línea con la media española. Sin embargo, a medida que ha avanzado el año, especialmente en el segundo semestre, se ha observado una suavización en el perfil de caídas interanuales que venía experimentando la producción, produciéndose incluso incrementos trimestrales en el caso del gasto en consumo de los hogares.
En este contexto, las perspectivas para 2010 han mejorado algo, y el descenso previsto del PIB para Andalucía se ha revisado medio punto al alza, hasta el -0,5% (igual que para la economía española), como consecuencia de un avance algo más intenso de lo previsto inicialmente en el sector servicios, y de una caída menos acusada de la actividad industrial, aunque sigue estando presente la incertidumbre en torno a los efectos que la retirada de las ayudas públicas puede tener sobre la incipiente recuperación, la incidencia de la próxima subida del IVA o el menor gasto público. Así, se prevé que el PIB muestre crecimientos trimestrales en la primera mitad del año, finalizando 2010 con un leve crecimiento interanual de la producción. Pese a ello, el descenso del PIB impedirá que el empleo crezca en el promedio de 2010, aunque en el último trimestre podría observarse ya un crecimiento trimestral de la ocupación, manteniéndose estable el empleo en el promedio de 2011, coincidiendo con unas mejores perspectivas de crecimiento (0,7% para Andalucía y 0,8% España).

Desde el punto de vista de la oferta, la Renta Agraria en Andalucía ha alcanzado los 8.592,62 millones de euros en 2009, en términos corrientes, según las estimaciones de la Consejería de Agricultura y Pesca, lo que supone un descenso del -3,4% en relación al año anterior, que obedece sobre todo a la disminución registrada por el valor de la Producción Vegetal, que representa alrededor del 84% de la Producción Agraria regional, y casi un 35% de la Producción Vegetal en España.
El VAB (Valor Añadido Bruto) del sector industrial ha mostrado una severa contracción en 2009 y, continuando la tendencia negativa iniciada en el año anterior, ha descendido un -12,3%, a lo que se ha unido una intensa destrucción de empleo (-13%). Si bien es cierto que se ha observado una moderación en el ritmo de descenso de la actividad, los principales indicadores relacionados con el sector siguen reflejando una intensa contracción de la actividad.
La construcción es sin duda el sector que se está viendo más afectado por la recesión, aunque desde mediados de 2009 parece haberse moderado su ritmo de contracción. La actividad viene descendiendo desde finales de 2007, observándose en 2009 una caída del VAB cercana al -12%, en tanto que en el mercado laboral, en dos años se han perdido en Andalucía unos 220.000 empleos, al tiempo que la tasa de paro ha superado de nuevo el 30%. En cuanto a la demanda, en los últimos meses se ha apreciado una ligera contención en el ritmo de descenso, aunque la incertidumbre que genera el desempleo, unido a la sobreoferta existente y a la aún reducida corrección de los precios llevan a pensar que el ajuste se prolongará en los próximos meses. La actividad residencial seguirá mostrando un notable descenso, y no parece que en 2010 la obra civil vaya a mantener el esfuerzo inversor de los últimos años, especialmente si se contempla el plan de estabilidad que ha presentado el Gobierno. Por ello, las recientes actuaciones de política económica centran sus esperanzas en reactivar la rehabilitación, intensiva en mano de obra, y que supone casi una cuarta parte de la actividad en la construcción.
El sector servicios ha experimentado en el último año una caída del VAB en torno al -1%, en tanto que el número de ocupados se ha reducido casi en un -2% en el promedio del año. No obstante, en el último trimestre del año se ha frenado levemente la caída del VAB, lo que se ha traducido en una menor destrucción de empleo, principalmente por la ralentización observada en el ritmo de descenso de la ocupación en comercio, que ha coincidido con un aumento del empleo en actividades profesionales, científicas y técnicas y actividades artísticas, servicio doméstico y otras.
A lo largo de esta década, la aportación del turismo al PIB ha venido descendiendo ligeramente, como consecuencia de una menor contribución del turismo receptor. En el último año el número de turistas que han visitado la región ha descendido en unos 3 millones, afectando este descenso a los distintos tipos de alojamiento, con especial intensidad a los establecimientos hoteleros, que acogen las dos terceras partes de los turistas de la región, y que han perdido unos 1,4 millones de viajeros, concentrando la demanda extranjera casi el 60% de este descenso. Para este año 2010, sin embargo, las expectativas han mejorado, aunque el panorama seguirá siendo algo complicado. De hecho, la Organización Mundial del Turismo (OMT) espera que tras un descenso del -4% en las llegadas de turistas internacionales en 2009, en 2010 las llegadas crezcan entre un 3% y 4%, recuperándose Europa a un ritmo más moderado.
Desde el lado del gasto, el retroceso de la demanda regional en el último trimestre de 2009 ha sido algo menos pronunciado, de modo que en el conjunto del año habría restado a la producción -6,5 puntos. Sin duda, los efectos de algunas medidas públicas, como el Fondo Estatal de Inversión Local (Plan E) o las ayudas destinadas a incentivar la adquisición de vehículos nuevos (Plan 2000E), han incidido en este retroceso menos intenso de la demanda. El consumo final de los hogares ha mantenido su tono de debilidad, aunque en términos trimestrales ha registrado por segundo trimestre consecutivo una tasa ligeramente positiva, tras año y medio de descensos. Sin embargo, el Plan 2000E podría haber supuesto una anticipación en las decisiones de gasto, de forma que en el futuro la demanda podría frenarse de nuevo, a tenor también del incremento del IVA previsto para Julio.
Por segundo año consecutivo después de una década representando una aportación negativa al PIB, la demanda exterior neta ha vuelto a contribuir positivamente al crecimiento de la producción en 2009 (3 puntos), amortiguando así la fuerte contracción de la demanda interna. De nuevo, esta mejora se apoya en el fuerte descenso de las importaciones, muy superior al de las exportaciones, que han crecido en el último trimestre del pasado año.

La intensa contracción del gasto ha influido notablemente sobre el ritmo de avance de la inflación en el último año (-0,5%), a lo que hay que unir el fuerte descenso de los precios de los productos energéticos en relación al año 2008. Sin duda, lo más destacable del comportamiento de los precios en 2009 ha sido la inflación subyacente (que descuenta alimentos frescos y productos energéticos), que en Andalucía empezó a registrar valores negativos en Septiembre.
Respecto al mercado laboral, la destrucción de empleo parece haber superado ya su fase más aguda, y ya en el cuarto trimestre de 2009 el empleo creció en Andalucía respecto al trimestre anterior en unas 9.200 personas, aumento ligado casi exclusivamente al sector agrario. En los dos últimos años, descendió el empleo en la región en casi 330.000 ocupados entre finales de 2007 y 2009. Esta trayectoria ha provocado un repunte del paro, que casi se ha duplicado en los dos últimos años, hasta superar el millón de personas en Andalucía y los 4,3 millones en España. No obstante, desde principios de 2009 se viene observando una cierta moderación en el ritmo de incremento del paro, a tenor también del menor ritmo de incorporación de nuevos trabajadores al mercado laboral. La tasa de paro ha quedado situada así en el 26,3% de la población activa, destacando el repunte de la tasa de paro juvenil, y las tasas de paro de la construcción y la agricultura, cercanas al 35%. El número de ocupados ha descendido un -7,2% en el promedio del año 2009, lo que ha supuesto una pérdida de unos 227.000 puestos de trabajo, que ha afectado muy especialmente a la construcción.
A tenor de las expectativas de crecimiento para este año, habrá que esperar al próximo año para observar aumentos en la ocupación. De este modo, las previsiones de Analistas Económicos de Andalucía apuntan que en el promedio de 2010 el número de ocupados podría descender un -2,6%, aunque en el cuarto trimestre podría observarse el primer aumento trimestral del empleo tras dos años de descensos consecutivos. No obstante, en términos interanuales habrá que esperar hasta la primera mitad de 2011 para que se produzcan aumentos en la cifra de ocupados, de forma que en el promedio anual el empleo conseguiría mantenerse prácticamente estable en relación a este año. Esta trayectoria del empleo, junto al leve descenso previsto en la población activa posibilitaría un incremento más moderado del paro, de modo que la tasa de paro andaluza quedaría situada a finales de año en el 27,3% de la población activa, alcanzándose el máximo en el segundo trimestre.
El mercado de trabajo español se ha revelado así como uno de los principales damnificados por la caída de la actividad en el conjunto de la Unión Europea. De hecho, España es el país de la UE-27 que ha registrado una mayor tasa de paro en 2009, superando en nueve puntos la media comunitaria, lo que parece tener su origen en una multiplicidad de causas o factores, tal como se refleja en uno de los análisis realizados en la publicación. La tasa de paro juvenil en Andalucía supera el 40%, la tasa de temporalidad alcanza, pese a la reducción de los últimos trimestres, el 36%, y tanto la tasa de actividad como de empleo se sitúan entre las dos más bajas del país. A su vez, aunque la incorporación de la mujer al mercado laboral ha avanzado enormemente, su tasa de actividad aún se sitúa por debajo del promedio europeo.
Análisis Territorial
La caída de la actividad económica, al igual que en el tercer trimestre, ha seguido ralentizándose durante el cuarto trimestre de 2009, coincidiendo con un comportamiento algo menos desfavorable del mercado de trabajo y un deterioro menos intenso de la demanda. Así, el descenso del PIB en Andalucía ha sido similar al registrado en España (-3,1%), situándose en torno a dicho descenso Córdoba y Sevilla. Las provincias andaluzas que han mostrado una trayectoria algo menos desfavorable han sido las del litoral atlántico, con caídas del -1,9% en Huelva y del -2,6% en Cádiz. Junto a éstas, destaca la trayectoria de Almería, que ha sido una de las provincias andaluzas que ha mostrado un freno más intenso en su ritmo de deterioro, descendiendo la actividad en el cuarto trimestre del año un -2,2%, frente a las tasas superiores al -4% del primer semestre. Jaén, Málaga y Granada han mostrado descensos de la actividad del -3,7%, -3,4% y -3,3%, respectivamente. En cuanto a 2010, se prevé en general que continúe suavizándose el perfil de caídas de la actividad, destacando quizás la mayor contención en el ritmo de descenso de Córdoba, Málaga y Almería.
Esta evolución de la actividad se ha reflejado lógicamente en la trayectoria del empleo, que ha crecido en las provincias de Almería y Huelva durante los tres últimos meses de 2009. Jaén, Sevilla y Cádiz han sufrido, por el contrario, el mayor descenso de la ocupación, destacando en términos absolutos la reducción del empleo en la provincia sevillana. La destrucción de empleo ha sido más intensa entre los ocupados asalariados con contrato temporal, lo que se ha traducido en una reducción de la tasa de temporalidad, que en Andalucía continúa estando diez puntos por encima de la media nacional (25,1%), y que incluso ha repuntado en algunas provincias andaluzas como Almería o Cádiz, superando el 40% en la primera. Sevilla, por el contrario, es la provincia donde más se ha reducido esta tasa, aunque es Málaga la que registra un menor porcentaje de asalariados con contrato temporal.
El incremento del paro sigue siendo generalizado a todas las provincias andaluzas, exceptuando Almería, donde se ha reducido también la tasa de paro. Cádiz, por el contrario, es la provincia que ha registrado la tasa de paro más elevada, estando también por encima de la media regional las tasas de paro de Málaga y Granada.
Por el lado de la demanda, y más concretamente del consumo, se espera una ligera recuperación a lo largo de este año. En este sentido, y tras el fuerte desplome de la matriculación de turismos, ésta mostrará un tono favorable en todas las provincias andaluzas, en parte gracias a las ayudas del Plan 2000E, aunque la subida del IVA en Julio y el agotamiento de las ayudas podrían estar anticipando las decisiones de gasto, de modo que de nuevo podría frenarse esta recuperación.
Por último, desde el punto de vista de la oferta, cabría reseñar que el sector de la construcción, aunque empieza a constatar algunos signos de mejora, continúa inmerso en un profundo ajuste, con una intensa caída del empleo y la actividad, en un contexto generalizado de caída de los precios, más intensa en este caso en Málaga. Más concretamente, el mercado hipotecario da algunas muestras de leve reactivación, con un mayor número de hipotecas concedidas para viviendas en Cádiz, Córdoba y Huelva respecto al cuarto trimestre de 2008, destacando además el aumento de las transacciones inmobiliarias en Cádiz y Córdoba. Por su parte, cabe destacar que los servicios también han registrado un menor número de ocupados durante 2009, siendo el turismo uno de los principales afectados. En todas las provincias andaluzas se ha contraído la demanda hotelera, aunque para 2010 se espera una cierta recuperación, y el número de viajeros alojados en establecimientos hoteleros podría repuntar incluso en Sevilla, Málaga y Córdoba. |