(F&B, septiembre 2009) La historia se repite sesenta años después. Salvando las distancias, hay que dejar constancia de los males que lleva aparejado el manipular los principios fundamentales del mercado, males que son visibles tanto en la España actual como lo fueron en la de 1945 y que nuestro premio novel, Camilo José Cela en su obra “La Colmena”, sintetizó tan magistralmente en sus consecuencias sociales.
Hoy, la unión hace más fuerza que nunca". Este eslogan publicitario que aparecía recientemente en todos los diarios nacionales para anunciar la fusión de dos de nuestros gigantes energéticos, viene hoy pintiparado para definir el inicio de relaciones formales que se están produciendo entre determinadas cajas de ahorro españolas de cara a una integración a medio plazo de la actividad económica y financiera de ambas entidades. (F&B 137, mayo-junio 2009)
Si viviera el gran director de cine aragonés, seguramente me reprendería por utilizar el título de una de sus grandes películas, “El discreto encanto de la burguesía”, para aplicarlo a un trabajo tan poco creativo y aburrido, como son las auditorías bancarias, esas normas y procedimientos que sirven, o debieran servir, para entrar y examinar las entrañas de las grandes empresas, pero lo que hacen es evitarles problemas. (Julio 2009)
Aunque me cueste recurrir al tópico, la verdad es que no encuentro otra forma más ajustada de decir que la intervención del Gobierno en Caja Castilla La Mancha era una operación anunciada. Anunciada y hasta saludable para el sistema financiero patrio. (F&B 136, marzo-abril 2009)
Confieso, de entrada, que he leído y reflexionado mucho sobre la crisis financiera internacional, que ha puesto a las economías mundiales al borde de la quiebra total y, en consecuencia, el sistema capitalista, el liberalismo económico, están puestos en cuestión, especialmente por aquellos que nunca creyeron en él y son sus enemigos, esos que, a pesar de los fracasos prácticos, siguen viendo el marxismo y el comunismo como una esperanza universal. Otros, lo menos radicales, buscan en el keynesianismo la panacea para remediar los males que nos aquejan. (Febrero 2009)