(F&B 15/07/2010) Nuevos datos de Mercer muestran que la mayoría de las empresas del sector financiero ha disminuido los bonos anuales dentro de los paquetes retributivos de sus empleados y ha aumentado el salario fijo y la utilización de la compensación diferida. Los cambios han seguido las directrices dadas por los organismos reguladores para afrontar las preocupaciones de que la cultura de bonos a corto plazo dentro del sector supuso un riesgo excesivo y contribuyó a la crisis financiera.
(F&B 14/07/2010) La Primera División española, la Premier inglesa o la Lega Calcio Serie A italiana podrían estar arruinadas en dos años. El último estudio realizado por la consultora estratégica A.T. Kearney determina que la mayor parte de las ligas europeas no son sostenibles en términos económicos.
Escrito por Juan Fernando Robles. Director del Instituto Superior de Técnicas y Prácticas Bancarias
(F&B, 5/7/2010) Parece inevitable que el actual modelo de cajas de ahorros se termine y de paso a una mayor flexibilidad en cuanto a las formas en que estas entidades pueden captar recursos del mercado y mejorar su balance. La nueva presidencia de CECA y el práctico convencimiento de los principales partidos políticos sobre la reforma de estas instituciones hace inminente la reforma de la Ley que regula el sector.
(F&B, 2010).- El sector financiero no es ninguna excepción y su actividad se ha mantenido relativamente baja durante los tres primeros meses del año. El valor de sus fusiones y adquisiciones alcanzó los 7.800 millones de euros, una cifra significativamente inferior a los 35.000 millones del primer trimestre de 2009. No obstante, hay que tener en cuenta que, entre enero y marzo del pasado año, se efectuaron la mayoría de las grandes intervenciones públicas (concentraron el 58% del valor) en muchas instituciones financieras.
(F&B, 2010).- La crisis económica, y el nuevo paradigma surgido tras ella, exige a las compañías una mejora en la gestión y evaluación permanente de sus riesgos estratégicos: cuáles son las circunstancias y deficiencias que los motivan, los posibles efectos sobre los objetivos, las capacidades necesarias para gestionarlos, etc. En este contexto, la función de auditoría interna, en lugar de presentar una gran cantidad de datos inconexos, evolucionará hacia una integración con funciones de riesgos y cumplimiento, que ofrecerá unos servicios de más valor para la empresas.