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Fayol, Henry.
Ingeniero de minas, con larga experiencia profesional en dirección de empresa, adquirió su fama tras la publicación en 1916 de su artículo Administration Industrielle et Générale.
Sugiere que todas las actividades que desarrolla una empresa industrial se dividen en los siguientes grupos:
1.- Técnicas (producción, fabricación, adaptación),
2.- Comerciales (compra, venta, intercambio),
3.- Financieras (búsqueda de un uso óptimo del capital),
4.- Aseguradoras (protección de la propiedad y de las personas),
5.- Contables (almacenamiento, balances, costes, estadísticas), y
6.- Directivas (planificación, organización, ordenación, coordinación, control).
De estas actividades, las directivas son comunes a todas las organizaciones. Fayol explicaba así sus cinco componentes:
1.- Predecir y planificar: examinando el futuro y diseñando el plan de acción, que, para un adecuado funcionamiento de la organización -uso óptimo de los recursos-, debe de contar con unidad, continuidad, flexibilidad y precisión,
2.- Organizar: construir la estructura -material y humana- de la empresa para que haya unidad de ordenación y dirección, definición clara de responsabilidades, toma de decisiones eficientes, etc.
3.- Ordenar: obteniendo el director la mejor actuación posible de sus subordinados motivándoles, dándoles ejemplo, etc.
4.- Coordinar: unificando y armonizando todas las actividades y esfuerzos de los diferentes departamentos, para lo que es esencial la información, y
5.- Controlar: verificando que todo ocurre en conformidad con las reglas establecidas y las órdenes dadas, actuando con rapidez y aplicando un sistema de sanciones.
Enumeró los siguientes principios generales, ya clásicos:
1.- División de trabajo, o especialización.
2.- Autoridad, para después ordenar.
3.- Disciplina, a la vez que liderazgo por parte de la dirección.
4.- Unidad de mando, con un único jefe cada trabajador.
5.- Unidad de dirección, es decir, todos los que realicen la misma actividad tendrán idénticos objetivos.
6.- Subordinación de los intereses individuales al general.
7.- Remuneración, como un elemento motivador más.
8.- Centralización o descentralización según la condición del negocio y la calidad del personal.
9.- Cadena de relaciones, siendo necesario tanto la jerárquica como la comunicación horizontal.
10.- Orden, en lo material, minimizando pérdidas de tiempo, y social, mediante la organización y la selección.
11.- Equidad, tratando con amabilidad y justicia a los empleados.
12.- Permanencia de los directivos.
13.- Iniciativa, aunque suponga un sacrificio para la "vanidad" de los directores.
14.- Espíritu de cuerpo, auténtico reto para los directivos.
Lo que ha hecho a Fayol una figura relevante en los temas de organización fue su carácter pionero en el management de las organizaciones, de tal forma que pocos son los autores influyentes que no han utilizado sus conceptos.
Áreas: economía de la empresa, recursos humanos.
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