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Revista de Finanzas y Banca
Jeannot Krecké, ministro de Economía y de Comercio Exterior de Luxemburgo Imprimir E-Mail
Escrito por Carmen Selfa   

Jeannot Krecké
Jeannot Krecké
“Pedro Solbes se muestra optimista ante la situación, pero no debe confiarse ya que hace apenas dos meses nosotros también pensábamos que en nuestro sistema todo funcionaba bien”. (F&B, 133, oct. 2008).

Tan sólo ha pasado un año desde la aparición de la crisis subprime en Estados Unidos y los efectos de la misma no han tardado en llegar a este otro lado del Atlántico. Pero desgraciadamente aún no se ha tocado fondo. El pasado 29 de septiembre nos despertábamos con la noticia de que Fortis se tambaleaba obligando a los gobiernos de Holanda, Bélgica y Luxemburgo a inyectar en la entidad más de 11.200 millones de euros a cambio del 49% del capital de las divisiones de banca en cada uno de los países.
El gobierno de Luxemburgo, representado por su ministro de Economía, Jeannot Krecké se comprometía a inyectar 2.500 millones de euros al Fortis Banque Luxemburg.
Apenas unas horas después, le tocaba el turno a Dexia, uno de los 20 mayores grupos financieros de la Eurozona que había nacido tras la fusión de las cajas municipales francesas y belgas. En este caso, los ministros de economía de Francia, Bélgica y de nuevo Luxemburgo volvían a reunirse para decidir sobre el rescate de la entidad. En esta ocasión Bélgica decidió invertir 3.000 millones, Francia otros 3.000 y Luxemburgo 373 millones. Estamos asistiendo a una nueva forma de hacer economía en política: los ministros de Economía y Finanzas de la zona Euro pactan en secreto nuevos mecanismos para hacer frente a una crisis en un banco paneuropeo.
Tan sólo dos días después de estos acontecimientos, el protagonista luxemburgués de estas operaciones, Jeannot Krecké, se reunió con un grupo de periodistas económicos y financieros españoles entre los que se encontraba la Revista de Banca & Finanzas, para ofrecer su particular punto de vista ante la situación que atraviesa el sistema financiero mundial y sus posibles repercusiones en el futuro.

P.-¿Cómo está afectando la crisis financiera a Luxemburgo?

R.- La economía de Luxemburgo ha sido tradicionalmente una economía internacional abierta cuyos clientes son principalmente europeos y que está basada principalmente en el sector servicios financieros. En el año 2007, se vendieron productos “made in Luxemburgo” por valor de 11 billones de euros. Las decisiones que hemos tomado durante esta semana han sido muy difíciles e importantes para Luxemburgo. Hemos tenido que actuar junto a nuestros socios del Benelux y de Francia inyectando capital en las entidades Fortis y Dexia para evitar un colapso del sistema y un ataque de pánico.
La realidad es que hace tan sólo dos meses no pensábamos que nuestro sistema financiero fuera a correr peligro. Concretamente las cuentas de Fortis y Dexia estaban saneadas y nada parecía indicar lo que ha sucedido en estos últimos días.
Luxemburgo ha acudido al rescate de estas dos entidades con una inyección de capital que ha ascendido a 2.500 millones de euros en el caso de Fortis y de 373 millones en el caso de Dexia. Con esta intervención pretendemos proteger tanto la confianza de los ahorradores, como los puestos de trabajo de los empleados de ambas compañías que en Luxemburgo ascienden a 6.000.

P.-¿ Tienen previsto realizar nuevas acciones de este tipo en un futuro próximo?

R.- Este ha sido un gran esfuerzo financiero para nuestro país que ha supuesto un tercio de nuestros presupuestos para 2008. En Luxemburgo operan 143 bancos y no esperamos tener que acudir a salvar ninguna otra entidad. Estamos convencidos de la buena salud por la que atraviesan otras entidades financieras como, por ejemplo, ING. Pero la realidad es que no podemos asegurar nada.
En consecuencia, podemos realizar intervenciones puntuales pero no realizaremos nacionalizaciones como están realizando Estados Unidos o Reino Unido.

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P.- ¿Qué espera de las reuniones que va a mantener próximamente con los líderes europeos?

R.- En cuanto a los fondos de patrimonio o garantía de los bancos pienso que deben garantizarse por encima de los 20.000 € pero deben tener un límite ya que es imposible cubrir todo el capital que hay depositado en ellos. Este es un tema que tendremos que debatir en la reunión del Ecofin de la semana próxima. También tendremos que ver hasta qué punto es, o no adecuado crear un fondo común europeo ya que los bancos se pueden confiar al obtener dinero directamente de las instituciones y esto podría crear un grave problema en el futuro.
Con lo que estoy completamente de acuerdo es con la necesidad de que haya un mayor acercamiento entre los países europeos que aporte una mayor coordinación entre ellos y así poder emprender acciones encaminadas a superar esta crisis.
Estaremos presentes en la reunión de los países europeos del G8 –Francia, Alemania, Italia y Reino Unido- junto con el presidente de la Comisión Europea, el Sr. Durao Barroso, y el presidente del BCE, el Sr. Trichet, para definir cómo podemos contribuir al fin de esta situación financiera.

Jeannot KreckéP.-Sr. Krecké, ¿cómo se ha llegado a esta situación?

 

R.- La economía real de los países y de Europa, en concreto, está funcionando, lo que ha pasado es que debido al comportamiento irregular de la banca de inversión, nos hemos encontrado con una crisis crediticia, de falta de liquidez, unas entidades, y de solvencia, otras.
Todos, políticos y entidades, debemos hacer un examen de conciencia sobre este tema ya que hemos permitido durante bastante tiempo, actuar a las entidades solas. Éstas nos aseguraban que no hacía falta intervenir y que el mercado se autorregulaba.
Esto ha provocado que el mercado financiero se convierta en una casa de juego y todos aquellos que han intervenido en él deben preguntarse qué han hecho y cuáles son las consecuencias. Y es precisamente ahora cuando vienen a pedirnos ayuda.
Pues el tiempo de juego ha terminado, algunos bancos van a desaparecer por haber vendido esos productos contaminados y esotéricos con los que se han hecho millonarios.

P-. ¿Qué productos de inversión deberían ser prohibidos?

R.- Tenemos que utilizar una política de instrumentos eficaz y prohibir todos los productos que los bancos no tienen, es decir lo que no se tiene, lo que no existe. Son productos que no reflejan ninguna realidad y están sacrificando la actividad de millones de compañías.
Se han cometido grandes abusos con las operaciones de ventas en corto y con las aseguradoras de bonos o monoline que han transferido su calificación crediticia de AAA a los bonos de sus clientes, a cambio de una comisión. Esto es inadmisible, al igual que las prácticas de las agencias de ratings que han llenado el mercado de falsas AAA.
Nosotros defenderemos que haya una mayor regulación de este tipo de operaciones, en especial de las ventas en corto y de los derivados.

P.- ¿Cómo deben actuar los bancos a partir de ahora para prevenir estas situaciones?

R.- Los bancos deberán estudiar con mayor profundidad el estado de las compañías antes de realizar cualquier operación. Deben de clarificar más los perfiles y securizar toda la cadena de valores. En España está el Santander que es un ejemplo de cómo se debe actuar en este sentido y lo hemos podido comprobar en la compra de ABN ANRO por la entidad española el año pasado.

P.- ¿Qué opina usted de la situación económica y financiera española?

R.- No conozco a fondo la salud de la economía española. Mi homólogo español, el ministro Pedro Solbes, se muestra optimista ante la situación, pero no debe confiarse ya que hace apenas dos meses nosotros también pensábamos que en nuestro sistema todo funcionaba bien. Pero estamos ante un efecto dominó que no sabemos donde puede acabar ya que todo el sistema está muy conectado.
Sin embargo la situación española es distinta, la crisis de las sub-prime quizás no haya afectado tanto al sector bancario, pero sí la crisis inmobiliaria que es la principal protagonista de la situación española. La crisis española es una crisis de liquidez que está teniendo importantes repercusiones en las empresas y en las personas, este aspecto sumado a la inflación nos ofrece una situación que debe preocupar.
Los bancos deben ayudar a las empresas a conseguir financiación para sus proyectos y en ese sentido los responsables políticos debemos de regular el mercado para que sea posible.

P.- ¿Qué mensaje quiere lanzar a la sociedad como resumen?

R.- Ahora toca trabajar para mejorar la coordinación entre los países que huyendo de una regulación excesiva, permita devolver la tranquilidad a los mercados. Algunos bancos dejarán de existir y ahora es la hora de los políticos, que tenemos que dar la cara ante los electores por una economía que se ha infectado por culpa de comercializar productos demasiados sofisticados. El juego, por lo tanto, ha terminado: “Game over”

Decisiones Financieras para Tiempos de Crisis

 
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