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Ahora más que nunca las entidades financieras deben contar con las herramientas, metodologías y arquitecturas necesarias que faciliten el tratamiento de la información que les permita diseñar nuevos modelos de negocio. Las soluciones de Business Intelligence mejoran la planificación y optimizan los procesos. (F&B 136, marz-abr 2009)
La economía de España, al igual que su población, es la quinta más grande de la Unión Europea (UE) y en términos absolutos la undécima del mundo. En términos relativos o de paridad de poder adquisitivo, se encuentra también entre las mayores del mundo, por lo que es una de las más importantes.
Desde la crisis de principios de los 90, la economía española ha recorrido un largo período de crecimiento, constituyéndose una larga etapa expansiva, sin embargo a partir del año 2008 al igual que la zona Euro, la economía española sufre una caída de sus índices macroeconómicos, dando paso a un período de recesión.
Esta etapa fue originada principalmente por la contención de crédito bancario provocada por la crisis subprime en EEUU, las subidas del tipo de interés y el alza en los precios del petróleo y materias primas, que en España acaban por convertir una ralentización del sector de la construcción en una grave crisis por la rapidez con la que se producen estos cambios.
A través de la historia, en el mundo ha habido un gran número de crisis financieras. Si bien en el siglo XVIII y XIX su origen residía principalmente en la aparición de epidemias que lacraban la población, a malas cosechas y al alza de las materias primas, en el siglo XX, tras las revoluciones industriales, eran debidas a factores geográficos y políticos y a factores macroeconómicos.
En el siglo XXI, las crisis se han caracterizado por proliferación de burbujas especulativas en los mercados financieros. Así fue el caso de la burbuja tecnológica del año 2000 hasta llegar a la actual crisis originada en la burbuja inmobiliaria.
Todas estas afirmaciones las podemos encontrar en un interesante artículo escrito por Javier Montoya, Risk Intelligence Business Development Manager de SAS España titulado: "De la Incertidumbre a la Oportunidad: 10 Razones para optimizar la gestión del riesgo".
Según Montoya, "Es evidente que las crisis forman parte de los ciclos económicos, y aunque no se pueden evitar, sí se pueden desarrollar mecanismos de control y prevención que permitan al sistema financiero internacional fortalecerse y mitigar sus efectos y su propagación".
Uno de los retos de la banca desde sus orígenes, ha sido el conocimiento de los clientes y de los riesgos para poder crecer.

"La única manera de prevenir los riesgos es desarrollando mecanismos para la anticipación y control, y asumiendo que la gestión de riesgos es un proceso en el que tienen que engranar perfectamente y sincronizarse los diferentes componentes que lo engloban", asegura Montoya.
Thomas Davenport, uno de los más reconocidos gurús en gestión empresarial y autor del libro "Competing on Analytics: How Fact-Based Decicions and Business Intelligence Drive Performance" propone usar la inteligencia analítica como herramienta para transformar la amenaza en oportunidad: "El reto por aumentar el rendimiento está surgiendo cada vez más rápido. Las Compañías han incrementado las cantidades de datos, pero necesitan sacar ventajas de ellos. El análisis avanzado puede ayudar a los responsables de la toma de decisiones a identificar los motores de negocio, para obtener el máximo partido de las oportunidades y mitigar las amenazas más rápido que sus competidores".
Normativas y Reguladores
Otro especto relevante y que hay que tener en cuenta es el endurecimiento que se está llevando a cabo de los controles en actividades de blanqueo de capitales por parte de los reguladores. Es precisamente en la prevención de este tipo de eventos dónde se encuentra la lucha contra actividades tan críticas como la financiación de redes terroristas, el fraude fiscal o las estafas piramidales como ocurrió en el caso Madoff.
Para Javier Montoya, "la crisis, remarca la necesidad de contar con herramientas más precisas y con modelos que tengan aplicación directa por todos los empleados. Habrá una gran presión de los reguladores para conectar la disciplina de gestión de riesgos con la disciplina de Compliance (Cumplimiento regulatorio). Por tal razón se necesita de tecnología que les permita cumplir disciplinas como MiFID, SOX o normativa Anti-Blanqueo de Capitales y además evaluar escenarios de riesgo potencial".
"Se espera que un sistema integrado y distribuido de gestión de riesgos pueda ayudar a los bancos a controlar mejor sus riesgos", concluye Montoya.
¿Qué puede aportar el BI en el entorno financiero actual?
Javier Montoya
Risk Intelligence Manager de SAS España
Mucho se ha hablado en multitud de artículos sobre posibles culpables y causantes de la actual situación económica así como analizando la ineficacia de los sistemas pero es tiempo de analizar oportunidades y retos que plantea. En palabras de ejecutivos de la gran banca española "Las crisis son momentos de grandes oportunidades". La capacidad de gestión estratégica de negocio sin olvidar los orígenes de la banca comercial, la capacitación de sus recursos y la inversión en tecnología de BI ha permitido a estas entidades crecer en oficinas y cercanía al cliente sin perder el control sobre los riesgos.

Esta inversión tecnológica permitía a las entidades analizar solicitudes de crédito y clientes con capacidades analíticas avanzadas diferenciando perfiles de alto y bajo riesgo así como estableciendo límites de control del riesgo. A nivel agregado les permitía cuantificar el consumo de capital por cliente así como su rentabilidad esperada. Tenían la capacidad de cuantificar el riesgo de crédito en operaciones financieras y el riesgo de mercado así como el riesgo operacional. Los últimos avances iban justo en la línea de integrar los riesgos y calcular la posición agregada teniendo en cuenta sus interrelaciones así como calcular el riesgo en situaciones de stress con caídas simultáneas en diferentes mercados sin embargo la realidad se anticipó a dichos avances.
La actual crisis económica ha enfatizado la necesidad de cuantificar y anticiparse a estos fenómenos. Se hace más crítico que nunca contar con una tecnología de BI que soporte sistemas efectivos de control interno, control del riesgo de liquidez, pruebas de stress, modelos internos que complementen los rating externos así como sistemas de visión integrada de riesgos. Es precisamente en esa línea en la que se mueve el futuro del BI: Acercar la capacidad analítica a la complejidad de la realidad, crear una visión integrada y dar soporte a las decisiones en tiempo y forma adecuados.
En un entorno muy competitivo en el que la información crece a un modo exponencial y gran parte es no estructurada, aquellas entidades que cuenten con la tecnología y los recursos capacitados para analizarla avanzarán un paso más, posicionándose por delante del mercado.
Según nuestro CEO, Dr Jim Goodnight: "Muchos de nuestros clientes en el sector financiero cuentan con más de 1000 modelos analíticos para la toma de decisiones diarias, y tienen incluido en estos modelos la información más reciente, incluso información en formato texto procedente por ejemplo de call centers. Por tanto vamos a ver muchos más avances en este sentido en un futuro; más decisiones en tiempo real y mayores niveles de capacidad analítica incluidas en BI".
En el futuro cercano los ejecutivos se sentarán en sus mesas y observarán un portal con indicadores de negocio antes de chequear el e-mail. Como el número de indicadores será elevado se establecerán mecanismos de alerta e indicadores predictivos que permitan detectar riesgos y áreas de mejora actual y áreas que puedan preocuparnos en el futuro.
Barreras a la utilización de Business Intelligence en el mercado español
Juan Carlos García Alcázar
Director de Desarrollo de Negocio de BITAM Europa
Hace mucho tiempo que las tecnologías llamadas de Business Intelligence o Inteligencia de Negocio hicieron su aparición en el universo empresarial; sin embargo, su aportación real a la mejora de la gestión de nuestras empresas es mínima.
En EEUU o en el norte de Europa, y a pesar de la crisis, el sector de BI es uno de los que se espera que tenga unos crecimientos más significativos en 2009, dado que la utilización de la información para hacer más efectiva la toma de decisiones va a devenir crítica para la supervivencia de las compañías.
¿Por qué el mercado español no acaba de aceptar las tecnologías de BI como una forma de posicionar a las empresas por delante de la competencia?
Vamos a analizar, para cada actor del mercado (empresas finales y empresas de servicios), dos de las características que suponen un mayor lastre para la adopción de la tecnología en los procesos de gestión.
Las empresas finales:
> En las empresas españolas sigue primando la cultura del esfuerzo frente a la del resultado, así lo reflejan todos los estudios económicos que sitúan a nuestro país a la cabeza en cuanto a horas trabajadas y a la cola en cuanto a productividad. No se definen objetivos a conseguir ni se aplican criterios objetivos de evaluación.
> En segundo lugar, la información sigue siendo usada como un arma dentro de las organizaciones, pero no como un arma de posicionamiento frente al exterior. Esta situación se ve además reforzada por el hecho de que muchas veces es el propio departamento de sistemas el que fuerza la situación posicionándose como el único garante de la información de la empresa y el único que la puede manejar.
Las empresas integradoras y de servicios:
> El sector de TI ha sufrido una evolución, en los últimos años, orientándose las empresas de servicios que operan en el mismo, en un porcentaje muy alto, a proveer de personal cualificado en TI. Esta práctica, ha devenido en un cambio en la filosofía de negocio: las empresas buscan minimizar los costes y los proveedores de servicios intentan maximizar el número de personas que tienen en sus clientes.
Esta filosofía difícilmente cuadra con la evolución tecnológica que han tenido las soluciones y productos de BI, caracterizada por dos orientaciones:
• La facilidad de uso por parte de profesionales absolutamente ajenos a la tecnología, pero con una cada vez mayor necesidad de acceder a la información.
• La simplificación de los procesos de implementación de las soluciones de BI y su integración con cualquier entorno tecnológico.
> Existe una barrera entre las empresas de negocio y las empresas de tecnología. El nivel tecnológico actual de BI permite utilizar dicha tecnología para generar un cambio en la manera de gestionar las empresas, pero este cambio va más allá de la mera tecnología. Es necesario que la entidad que las implante esté imbuida de este tipo de cultura empresarial.
Cuando una empresa de servicios de las que hemos denominado "de tecnología" implanta una herramienta de BI se centra en los aspectos técnicos . Por el contrario, cuando estamos hablando de empresas de servicios de consultoría, orientadas a la mejora de la gestión de sus clientes, la capa tecnológica se suele despreciar;.
En resumen, con un tejido empresarial como el descrito, resulta complicado que una tecnología cuya razón de ser es mejorar los procesos de toma de decisiones, pueda llegar a tener un nivel de aceptación como el existente en nuestro entorno.
A ello hay que sumar —o mejor sería decir, restar—, unas entidades reguladoras poco interesadas o capacitadas para impulsar el cambio, tanto internamente (organismos públicos poco interesados en que su propia información sea pública) como hacia la sociedad, donde siguen primando los criterios formales antes que los resultados.
La actual crisis económica puede ayudar a vencer la inercia existente, obligando a las empresas a mejorar sus sistemas de gestión de la información y sus procesos de toma de decisiones, como única forma de sobrevivir, y obligando a las empresas de servicios a volver a diferenciarse por la aportación de valor a sus clientes, convirtiéndose en el motor del cambio.
Tratamiento de la información en la toma de decisiones
Fran Bravo Mora
Responsable de Soluciones de Servicios Financieros de SAP Iberia
La esencia de las entidades financieras es la intermediación entre ahorradores y prestatarios, esto se traduce en un movimiento de dinero, que no es real, sino más bien un movimiento basado en datos. La banca española es muy rica en información, con una gran cantidad y variedad de datos, respondiendo así a la fidelidad de su esencia. Por consiguiente, todas las entidades, en mayor o menor medida, parten desde una muy buena posición.
Pero una vez que comienza la competición, ¿Quién tendrá mayor probabilidad de éxito? ¿Dónde estará la clave? La respuesta es un secreto a voces: en el conocimiento y tratamiento de la información que permita saber qué tipo de información tengo y dónde puedo encontrarla, identificar tendencias de comportamiento no obvias al ojo humano y ser el primero en reaccionar en tiempos cambiantes, poco claros y de turbulencias como los actuales.
Por lo tanto, deducimos que los pilares en los que se sustentará una estrategia de negocio diferencial y competitiva de futuro son:
> Viabilidad en la toma de decisiones en todos los niveles organizativos. Por ejemplo, los directores de sucursales deben disponer de autonomía para la generación y consulta de la información al nivel de detalle deseado y poder así tomar decisiones en tiempo real y de forma inmediata. Aquellas entidades que envíen informes pre-configurados y estáticos a la red de venta para ejecutar un determinado tipo de campaña sin que el gestor final pueda interactuar, estarán compitiendo en clara desventaja, ya que trunca la innovación, la posibilidad de generar y detectar tendencias desde el nivel más básico, y la retroalimentación, tanto de nuevos datos como en la corrección de errores.
> Potenciación en el análisis de la información gracias a una información centralizada, detallada y granular, tanto en los niveles directivos como en los del canal de venta, que permita conocer la actualidad en tiempo real, sin necesidad de tener que posponer/supeditar reuniones directivas por falta o sesgo de datos. Y, por otro lado, poder reaccionar antes que los competidores en situaciones como, por ejemplo, las actuales de falta de confianza y claridad.
> Disponibilidad de datos únicos y veraces que evite las interferencias personales provocadas por interpretaciones e intereses que maquillen resultados, y poder así ofrecer transparencia y credibilidad a accionistas, clientes y empleados.
En definitiva, la gestión, explotación y el tratamiento de la información son hoy más que nunca una de las piezas claves para diseñar e implementar una estrategia que sustente los nuevos modelos de negocio. Las entidades que cuenten en sus sistemas con dichas características estarán a la vanguardia en la próxima década.
Apostando por el BI modular, la movilidad y la web 2.0 basada en SOA
Manuel Marcos
Director Comercial de Infor PM Ibérica
Los bancos son uno de los negocios que mayor necesidad tienen de visibilidad total sobre su estado en cada momento, y dadas las cada vez más severas regulaciones internacionales, también han de poder consultar operaciones pasadas con total fidelidad y garantía. En consecuencia, requieren de herramientas en las que apoyarse para tomar las decisiones más acertadas y siempre con la mayor rapidez posible. Al automatizar y mecanizar procesos como la planificación, consolidación, elaboración de presupuestos u obtención de informes, todo se simplifica enormemente.
La principal tendencia del BI es la de evolucionar hacia un concepto de solución que aporte, como valor diferencial, un mayor contenido cualitativo y cuantitativo para, en última instancia, minimizar los costes temporales y económicos derivados de su implementación.
Nosotros apostamos también por el BI modular, mejor que el integral. Son los usuarios finales, en cooperación con el departamento TI, los que deben escoger el software adecuado y modular que mejor se adapte a sus necesidades, teniendo en cuenta que la modularidad no equivale, de ningún modo, a algo incompleto.
En cuanto a retos del BI para el sistema bancario, vienen marcados por la movilidad y la web 2.0. Ahora, la información no estructurada debe tenerse en cuenta al igual que la estructurada, con la procedente del correo electrónico. Mediante enfoques SOA, la integración de este tipo de soluciones en cualquier infraestructura corporativa es más sencilla y arroja costes de propiedad más bajos, a la vez que se palían la mayor parte de cuestiones relativas a la compatibilidad y su complejidad.
Business Intelligence, un valor añadido para las entidades financieras
Miguel Reyes
Director Comercial de la Región Sur de Europa de Information Builders
Estar bien informado de lo que ocurre dentro de la organización es un requisito imprescindible para tomar decisiones acertadas en cualquier tipo de negocio. Prácticamente cualquier compañía cuenta con diferentes aplicaciones departamentales, desde los sistemas de facturación o contabilidad, hasta los de gestión de relación con los clientes. Todas estas aplicaciones almacenan enormes cantidades de información en sus propias bases de datos. En muchas ocasiones esto propicia que las organizaciones, a pesar de tener enormes cantidades de datos no dispongan del conocimiento adecuado.
Y es que, al final, las métricas del funcionamiento y los recursos de información más importantes siguen estando perdidos en un mar de números y de sistemas desconectados, lo que hace que el mantenimiento de información actualizada a través de los departamentos y unidades de negocios sea extremadamente difícil.
El sector bancario no es ajeno a esta problemática, y a ella hay que unir el aumento de las regulaciones, como Basilea II o las directivas europeas para la lucha contra el blanqueo de dinero, factores que vienen a añadir un punto de complejidad mayor. En este escenario, el Business Intelligence se perfila como una poderosa herramienta que ayuda a las entidades a convertir los datos brutos en información útil y precisa.
La Banca es uno de los sectores que con más interés está aplicando esta tecnología, ya que permite la ejecución de planes estratégicos y la innovación de procesos que posibiliten la mejora en costes, eficiencia y ventajas competitivas. De hecho, el sector financiero es uno de los que más partido puede sacar a este tipo de soluciones, ya que brinda múltiples posibilidades, desde la distribución masiva de indicadores de gestión, hasta la generación de informes sobre el estado de adaptación a las normas de las entidades reguladoras o los estándares como XRBL.
Conviene señalar también que el sector bancario español es pionero a la hora de incorporar las últimas innovaciones tecnológicas en el ámbito del business intelligence móvil, situándose al mismo nivel que cualquier otro país, con proyectos realmente pioneros e innovadores que han recibido numerosos reconocimientos internacionales, así como algunos de los mayores proyectos a escala global con implantaciones de miles de usuarios en diferentes países de todo el mundo. Y es que la tecnología BI móvil aporta numerosas ventajas, tanto para los empleados, que pueden descargar en sus dispositivos móviles cuadros de mando activos no sólo para su consulta y visualización sino también para interactuar fácilmente con ellos en las nuevas generaciones de dispositivos móviles, como para los clientes, que pueden recibir en tiempo real información actualizada sobre el estado de sus operaciones bancarias.
Business Intelligence Operacional en las Entidades Financieras
José Gabriel
Consejero Delegado de Delta R, Tecnologías de Decisión
Desde hace algunos años, las entidades financieras han comenzado a interesarse por el mundo del Business Intelligence abordando proyectos con diferentes grados de implantación dependiendo normalmente del área de aplicación del proyecto. Según el informe realizado por Infodesa "iBANCA Banking & Tecnology 2007" entre estas áreas habituales de utilización destacan Marketing, Auditoría y Riesgos. Además de estos, y de los usos más "tradicionales" como el CMI (Cuadro de Mandos Integral) o la segmentación de clientes y carteras aparece en segundo lugar el epígrafe "Business Intelligence Operacional".
En un primer momento este término puede llamar la atención ya que normalmente pensamos en Business Intelligence en términos de decisiones estratégicas. Solemos imaginar a la cúpula directiva de una entidad, delante de un monitor con unos espectaculares gráficos e informes es su CMI y tomando decisiones en base a lo observado en esos informes. Y en parte es así. Pero… ¿Cómo llegan realmente estas decisiones al día a día de la red de oficinas? ¿Se traduce ese conocimiento extraído de las herramientas de BI en un verdadero valor para la red comercial de la entidad? ¿Cómo podemos optimizar las inversiones realizadas en los sistemas de BI para conseguir un retorno para la entidad en términos de ROI?
La respuesta a estas preguntas la tiene el Business Intelligence Operacional.
El objetivo último de esta disciplina pasa por extender el conocimiento extraído de los sistemas de BI a toda la entidad implantando en la red de oficinas la lógica de negocio que se ha definido desde la alta dirección o los mandos intermedios.
Para alcanzar este objetivo es necesario contar con sistemas y metodologías adecuados que llegan un paso más allá de lo que cubre un habitual sistema de Business Intelligence.
Entre este tipo de sistemas, destacan las plataformas BRMS (Business Rules Management System) que se convierten en un complemento ideal de los sistemas de BI ya que permiten que los usuarios de negocio implanten e integren con los sistemas informáticos de la red, las reglas y políticas deducidas desde el BI.
Además, esta implantación se realiza de forma gráfica e intuitiva, sin necesidad de programar, con lo que se reduce considerablemente el Time-To-Market.
Podemos crear nuevos acrónimos, términos y conceptos, pero al final el Business Intelligence Operacional sólo está reinventando a Aristóteles cuando dijo: "La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica."
Arquitecturas integradas de inteligencia de negocio
Fernando Rumbero Ordax
Director de Business Intelligence y Gestión de Rendimiento Corporativo
Antes de que la incertidumbre económica se instalara en el sistema financiero internacional, las entidades españolas destacaban por sus excelentes ratios de eficiencia operativa, productividad y rentabilidad. La crisis de confianza que vive hoy el sistema obliga a los bancos a proyectar al mercado la máxima transparencia, capacidad de planificación y seguridad en las transacciones y movimientos de datos. Las prioridades de captación y fidelización de clientes se combinan así con las obligaciones normativas (MiFID, SEPA…), la rapidez de ejecución y la toma de decisiones en tiempo real.
Cualquier proyecto tecnológico que persiga estos fines recurrirá a las herramientas de Business Intelligence (BI) como principal recurso para gestionar la información de manera segura, inmediata, eficaz y fiable. Gracias a sus múltiples y diversas funcionalidades, BI es un motor que automatiza, simplifica y centraliza los datos, que a la vez son esenciales en la toma de decisiones e incluso en la resolución de posibles contingencias.
La evolución de las soluciones BI en el sector financiero ha estado marcada por la búsqueda de integración, escalabilidad e interoperabilidad, puesto que este tipo de organizaciones trabajan con múltiples fuentes de datos. Sólo una arquitectura integrada de inteligencia empresarial, que abarque la integración de datos, el almacenamiento inteligente, la generación de informes y el análisis predictivo puede ofrecer a los bancos un valor real que les permita diferenciarse de su competencia. Relacionado con esta necesidad de integración, uno de los principales avances para el BI ha sido la llegada de los web services. La arquitectura web orientada a servicios permite su integración en la infraestructura de gestión existente, con la ventaja adicional de un menor coste total de propiedad y una mayor protección de las inversiones acometidas en el pasado.
Esta facilidad de integración es la que ha posibilitado, además, la democratización del BI a toda la organización y su extensión a departamentos en los que antes no se utilizaba. Por otro lado, las soluciones de BI ya no sólo han de contemplar en sus procesos la información estructurada, como se venía haciendo tradicionalmente, sino también la no estructurada, cada vez más numerosa.
En definitiva, las entidades se apoyan hoy en el BI, por un lado, para orientar su oferta a los clientes, para lo que han de contar con una visión completa y detallada de la base de clientes, a partir de datos integrados y actualizados. Por otro lado, recurren al BI para mejorar su eficiencia operacional y ganar competitividad en el mercado, sin olvidar un área crítica como la gestión de riesgos.
Nuevas Soluciones de Planificación y Presupuestación para los Directores Financieros
Óscar Hernández
Director General de Lantares
Posiblemente todos estaríamos de acuerdo en que el Reporting, los Sistemas de Cuadro de Mando, la capacidad de hacer Presupuestos más rápidos y flexibles, son prácticas necesarias para superar la actual crisis, y son la base para alcanzar un mayor conocimiento del negocio, y por lo tanto son clave para alcanzar una mejora competitiva sostenible en el tiempo.
Sin embargo algunos Directores Financieros siguen apostando por continuar sus estrategias de supervivencia sin innovar en los procesos de conocimiento de cómo se están comportando sus organizaciones, y no son capaces de optimizar la información contenida en los datos de sus transacciones, para tomar las mejores decisiones en temas tan importantes como el ahorro de costes, o en como ser más eficientes (hacer más con menos) y efectivos (hacer lo correcto).
Estamos en un ciclo de recesión, la mayoría de las empresas sufren, o pueden sufrir, problemas de iliquidez, de baja demanda y/o de decrecimiento de las ventas. Es decir, no nos podemos equivocar en nuestras decisiones, no hay margen de error. Posiblemente donde más se esté notando las nuevas tendencias en el BI, es su aportación al mundo de la Planificación y Presupuestación, con las nuevas soluciones integradas al mundo de BI, lo que se ha venido a denominar CPM (Corporate Performance Management ).
La gestión del rendimiento empieza con la planificación empresarial. Sea cual sea la empresa y su modelo de negocio, es necesario tener una planificación integrada operativa y financiera en tiempo real, que ofrezca visibilidad inmediata de los requisitos de recursos y futuros resultados de negocio.
Estas soluciones de planificación y presupuestación ayudan a construir la base para un mayor rendimiento en toda la empresa, ya que:
> Ayudan a definir los objetivos.
> Planifican el rendimiento.
> Implican a la organización.
> Conectan operaciones y finanzas..
> Dan una mayor flexibilidad.
> Posibilitan un mejor entendimiento de los resultados.
> Liberan recursos.
Más innovación, mas eficiencia, son las claves para obtener un sistema de toma de decisiones orientados al negocio y a la mejora continua. Simplificar, optimizar y automatizar los procesos como el de planificación, aportan verdadero valor y una mejor gestión del riesgo.
El nuevo escenario de gestión del riesgo crediticio
Antonio Romero
Director General de la División de Decision Analytics de Experian
Las entidades más innovadoras han recurrido al Business Intelligence (BI) para mejorar sus procesos de toma de decisiones en distintas parcelas de su negocio.
La gestión del riesgo crediticio no es una excepción, de hecho, la aplicación de este tipo de técnicas y métodos ha supuesto una auténtica profesionalización del sector. La aportación del BI a este campo es tan notoria que, según la consultora Datamonitor, la banca minorista habrá destinado globalmente 9.000 millones de dólares a tecnología de Business Intelligence para 2012; de esa cantidad, 1.000 millones se invertirán únicamente en gestión del riesgo durante 2009.
Hasta hace no tantos años, el departamento de gestión de riesgos tenía la función de revisar cada una de las solicitudes de crédito manualmente, por lo que los plazos de respuesta eran bastante amplios. Actualmente, las respuestas son inmediatas, ahorrando en tiempo y en costes gracias a la automatización del proceso, con la ventaja de que las decisiones son más precisas, ya que se basan en un mayor conocimiento del cliente.
Precisamente, la gran aportación del BI a la gestión del riesgo es la aplicación de herramientas para automatizar el análisis de datos de clientes y traducirlo en decisiones de negocio rápidas y oportunas adaptadas al perfil de cada cliente. Esto ha permitido una rápida mejora de la gestión del riesgo a lo largo de todo el ciclo de vida del cliente: desde el momento de la admisión de nuevos clientes o cuentas, como en su gestión y en la fase de recobro y recuperación.
Conocer el comportamiento de pago y las preferencias de los clientes favorece una correcta gestión del cliente, ya que permite establecer estrategias adecuadas de venta cruzada o aumentar el rendimiento de los productos contratados.
Estas técnicas se deben aplicar también a la última fase de la relación con el cliente: el recobro y las recuperaciones, un aspecto al que las entidades están prestando una mayor atención dada la situación financiera actual. Clasificar a los clientes en segmentos de deuda y adoptar estrategias diferenciadas para cada uno de ellos es una política efectiva de recobro. Para ello, las herramientas de BI se centran una vez más en el conocimiento del cliente para establecer estrategias personalizadas según su situación, de forma que las entidades puedan identificar a los clientes más solventes, prevenir y resolver situaciones de impago con aquellos que estén pasando por dificultades o evitar incurrir en gastos para quienes realmente no tienen voluntad de pago.
La personalización del proceso de recobro
Isabel Fernández
Directora de la oficina de Madrid de Neo Metrics
La Inteligencia Analítica ha experimentado una importante evolución en los últimos tiempos, especialmente en el sector de Finanzas y Banca. La actual crisis está obligando a las empresas y a las entidades financieras a mejorar la eficiencia económica de las interacciones con sus clientes. Hasta ahora, los contactos con los clientes se han venido caracterizando por la saturación. La incorporación de los medios digitales ha contribuido a aumentar esa situación al ofrecer canales más económicos para llegar al cliente. Sin embargo, la escasa idoneidad de esas estrategias ha quedado de manifiesto, ya que el todo para todos no funciona y empresas y entidades financieras son conscientes de que no pueden mantener una estructura de interacción con el cliente que no se base en la personalización. Conocer al cliente y ofrecerle soluciones que realmente respondan a sus necesidades en el momento oportuno resulta vital hoy en día por dos motivos: no cansar al cliente y reducir costes en un momento de crisis económica en el que prima la obtención de un rápido retorno de la inversión.
Dentro de las estrategias de personalización que están poniendo en marcha las organizaciones, una de las que está aportando un mayor retorno de las más demandadas actualmente es la que tiene que ver con los procesos de recobro. Los elevados niveles de mora, que se cuadruplicaron en 2008 hasta alcanzar un porcentaje del 3,28% y un volumen de créditos de dudoso cobro de 59.496 millones de euros, están obligando a las empresas a mejorar la forma en que gestionan sus impagos y aquí, la personalización tiene un papel clave.
El proceso de recobro debe ser tratado como una fase más dentro del ciclo de vida del cliente y las empresas deben aprovechar las ventajas que proporciona la personalización para reducir los tiempos de recobro y maximizar las cantidades recuperadas. La primera etapa dentro de este proceso es prever los impagos. Una vez que se ha identificado a los posibles malos pagadores, la personalización permite adaptar el proceso de recobro a cada cliente en concreto y optimizar las rutas, maximizando la eficiencia económica del tratamiento del total de impagados con un doble objetivo: reducir los costes asociados al proceso e incrementar su eficacia.
Proyectos de Business Intelligence para el momento actual
Andreu Miró
Director de Producción de A.I.S. Aplicaciones de Inteligencia Artificial, S.A.
Esta situación excepcional en que nos encontramos, derivada de la crisis económica y financiera en la que estamos sumergidos, está poniendo a prueba la capacidad de las entidades financieras en tomar decisiones con la máxima agilidad y acierto.
Desde AIS estamos apoyando al sector financiero con varias soluciones de BI que toman especial relevancia en la situación actual: Valoración y Gestión de Carteras de Impagados, Metodología de Stress Testing RDF y Planificación Comercial.
El espectacular incremento de los impagos ha obligado a las Entidades Financieras a poner el foco en la gestión de recuperación con tal de reducir al máximo de lo posible las pérdidas que esos impagos finalmente produzcan.
En esta gestión de recuperación aparece como uno de los elementos más determinantes a corto plazo, el realizar una óptima gestión en la venta y/o tercerización de la función de recobro.
Los modelos de valoración de carteras junto con metodologías de optimización para obtener la mejor asignación de subcarteras a agencias de recobro permiten mejorar extraordinariamente esta gestión.
El Stress Testing, aplicado al modelo interno de riesgos, consiste en la estimación del impacto que situaciones especialmente adversas, provocan en los diferentes indicadores de las carteras de crédito.
En estos momentos de profundo deterioro de la morosidad y del valor de las garantías, es fundamental aplicar metodologías de Stress, que permita simular la evolución de las carteras, y el efecto que las acciones que se tomen puedan suponer en las pérdidas y en el consumo de capital.
Un conocimiento exhaustivo de los comportamientos financieros de los clientes y de los ‘no clientes’ pertenecientes a las zonas de influencia, permitirá dimensionar correctamente la red comercial (reagrupamiento y apertura de oficinas), identificar las oportunidades de negocio de cada producto en cada zona y computar las cuotas de mercado.
La simulación de escenarios construidos a partir de un modelo VARMA permitirá el dimensionamiento correcto de la red comercial y el establecimiento de objetivos alcanzables sensibles a la realidad de cada zona y al momento actual.
Agilizar el recobro gracias a la tecnología
José Manuel del Río
Director General de Apara
Ante la creciente amenaza de impagos, una de las preocupaciones de la mayoría de las entidades y departamentos financieros es la gestión eficaz de cobros.
Y es que poder identificar qué factores están influyendo en mayor medida en los casos de morosidad, con vistas a tomar medidas y prevenir futuros casos, o priorizar las cuentas en la gestión de cobros para acudir a aquellas que tengan más probabilidad de éxito, y así ganar liquidez a corto plazo, son algunas de las acciones posibles. Incluso establecer un conocimiento sobre los clientes tal que permita identificar aquellos con más probabilidad de convertirse en un caso de morosidad, puede suponer un punto de inflexión considerable en la gestión preventiva de la morosidad y del cobro.
Sin embargo, algunas de las herramientas de inteligencia de negocio entrañan ciertas limitaciones, como la adaptación dinámica de las estrategias de recobro o la priorización ineficiente de los casos en función de la probabilidad de éxito en la gestión. Los modelos basados en reglas estáticas, o los sistemas que disminuyen rápidamente la precisión debido a la calidad del dato, aspecto habitual por otra parte, son algunos factores que determinan el éxito de las estrategias de recobro.
Existen, no obstante, herramientas que permiten un aprendizaje automático de la gestión de buenos clientes en cada ciclo de deuda; y que son capaces de realizar recomendaciones dinámicas de las mejores acciones para el cliente que se esté atendiendo, considerando las variables que más influyen en ese momento y para ese cliente en concreto. Es recomendable, por tanto, aumentar las capacidades de los actuales sistemas con esta tecnología complementaria capaz de incorporar nuevas variables conforme vayan surgiendo. Los factores que van determinando el éxito de las estrategias de gestión de la morosidad en clientes anteriores ha de ir ajustándose de forma automática en la aplicación aumentando el rendimiento de la herramienta de cara a nuevos clientes.
Al final, se trata de optimizar el esfuerzo de las acciones de recobro, complementando las carencias de las tecnologías actuales con nuevos sistemas capaces de analizar de forma sencilla estos escenarios tan complejos y con el valor añadido de un retorno de la inversión inmediato.
EL BI y la gestión de riesgos crediticios
José Luis Morales García de la Garma
Responsable del sector Banca en IBM Cognos
Los requisitos normativos, un entorno de fuerte competitividad y la necesidad de reforzar el buen gobierno corporativo han impulsado en el sector bancario la implantación de herramientas BI para el reporting y la monitorización, para predecir la demanda de los clientes y para controlar mejor las operaciones del negocio.
El BI aporta a las entidades financieras un útil conocimiento sobre cuestiones como la rentabilidad de los clientes, el rendimiento corporativo, el riesgo y todo aquello que se base en la recolección y análisis de grandes cantidades de datos. Ha pasado de estar en manos de unos pocos especialistas dentro del negocio a estar accesible para todos los usuarios, tanto en el nivel operacional como en el estratégico. La difusión del BI por todas las unidades del banco ha estado además influida por la introducción de las tecnologías Web, con interfaces muy visuales e intuitivas.
El enorme crash crediticio que vive hoy el sistema financiero internacional ha puesto de manifiesto la imperiosa necesidad por parte de los bancos de gestionar los riesgos mejor y con mayor transparencia que nunca. Además de reforzar las políticas y procesos de riesgo crediticio, los bancos están invirtiendo en sistemas y aplicaciones analíticas con los que puedan manejar sus datos de riesgos dispersos y puedan evaluar los escenarios de riesgo en tiempo real. De este modo, el banco puede responder a cuestiones clave como: ¿a qué tasas de morosidad nos enfrentamos?, ¿qué productos, regiones y unidades de negocio están dando mejores resultados?, ¿cuántos nuevos préstamos se han concedido y cuáles son sus características?
El reto está es implementar un enfoque integrado que pueda arraigarse en la organización y en sus prácticas de gestión. Los bancos rara vez sufren una escasez en la experiencia, tecnología o datos para la gestión de riesgos. El problema está en su consolidación y comunicación, dentro de la compañía y externamente, hacia los reguladores y el mercado. Desgraciadamente, muchos controles actuales están basados en información obsoleta y latencias de datos, exponiendo a los bancos a multas por parte de las agencias reguladoras y a graves riesgos financieros. Por ello, la monitorización de la actividad de transacciones diarias en tiempo real es imprescindible para reaccionar inmediatamente ante situaciones problemáticas.
Visión 360º del cliente para retener y captar clientes
Alberto Recover
Director de Desarrollo de negocio de Avanade en España.
An tiempos de crisis uno de los principales retos de los asesores financieros y gestores comerciales es aumentar la cartera de clientes y fidelizar a los actuales como vías para incrementar y mantener el negocio. Posteriormente, los clientes deben ser segmentados para poder ofrecer productos distintos y adecuados a cada perfil.
El principal objetivo ha de ser conocer los clientes más rentables para la entidad y, siguiendo el modelo de segmentación, fortalecer las relaciones y ofrecerles el producto adecuado en el momento justo teniendo en cuenta su estado financiero y sus necesidades y posibilidades.
Por eso para la tarea de los asesores financieros es básico recopilar la información crítica de cada interacción con el cliente ya que es esa información la que proporciona una visión 360º de la relación. Esta visión completa del cliente es la visión 360º la pieza fundamental que permite personalizar productos que marquen diferencias y posibilitar la retención y captación de nuevos clientes importantes. Y se obtiene a través del conocimiento del perfil, el historial, las inversiones, los hábitos de consumo de productos financieros y otros datos de soporte. En función de esto, y teniendo en cuenta también el riesgo de este cliente, se podrá hacerle una oferta adaptada.
Pero además el cliente tiene que ser conocido por la entidad y no exclusivamente por el gestor. Este sistema proporcionará una visión basada en datos y no en percepciones o fruto de relaciones personales.
Conscientes de estos requerimientos, actualmente, las entidades financieras siguen siendo muy activas en innovación, a pesar de la crisis. Como consultores tecnológicos especializados, proponemos una fórmula que pasa por facilitar a los asesores financieros el acceso a la información de manera sencilla. Las herramientas de CRM (Customer Relationship Management) permiten establecer una única imagen del cliente y compartirla con la organización a través de sus diferentes líneas de negocio.
Si bien en épocas de bonanza el factor de riesgo había sido minimizado y todos los clientes tenían acceso a la mayoría de productos financieros sin demasiada limitación, esta situación ha cambiado. Ahora es necesario saber previamente si ese cliente incorpora a la entidad una situación de riesgo.
Ventajas y valores de los cuadros de mando
Luis Sánchez
Gerente de Aptivo Consulting
Para comprender la situación actual del mundo BI en el entorno financiero debemos tener muy claro "qué" información significativa necesitamos tener y "cómo" la queremos ver. Ambos aspectos influyen de forma determinante en las decisiones que definen el futuro y la estrategia de la Entidad.
En un entorno tan competitivo como el sector financiero y en especial dentro de esta fase de ajuste que está imponiendo la actual crisis, cada día es más importante, por no decir imprescindible, disponer en cualquier punto de la entidad de información fiable y en tiempo real que permita la toma de decisiones en base a datos consolidados e históricos. El poseer una buena plataforma de BI, con indicadores bien elaborados, estructurados de forma coherente y mantenidos durante un período de tiempo, ayuda a tener una eficiente macro-visión del estado actual y de cómo ha ido evolucionando la situación de la Entidad en función de las fluctuaciones del mercado.
La experiencia del pasado nos puede ayudar a elaborar el plan de acción a corto, medio y largo plazo. En la presente situación del mercado financiero, es imprescindible tener toda la información necesaria al alcance de la mano.
Pero un buen sistema de BI no es fácil de conseguir. Generalmente se comete el error de "volcar todos los datos de todos los sistemas al Datawarehouse". Esto provoca que se necesite gran cantidad de espacio de almacenamiento y sobre todo, mucho tiempo de procesamiento para incorporar la información de toda la entidad en un solo punto. Muchas veces, esta situación provoca que los sistemas analíticos no estén disponibles a tiempo y se genere una gran desconfianza hacia ellos.
Lo importante es incorporar sólo la información relevante de cada área de la Entidad para emplear la mayor parte de la ventana de procesamiento en la realización de cálculos y cruces de datos que permitan un mejor estudio posterior de los informes e indicadores que se generan. El entorno de BI debe dejar de ser el repositorio de todos los datos de la Entidad para convertirse en el conjunto de sistemas que aporte verdadera "inteligencia al negocio".
Para ver, comparar y utilizar la información que aporta un sólido sistema analítico, es necesario disponer de un conjunto de Cuadros de Mando que aporten valor añadido a esta información.
No todas las entidades poseen un sistema estructurado de Cuadros de Mando. Todavía hay muchos usuarios que prefieren aquellos sistemas que han creado ellos mismos, utilizando generalmente Excel, Access u otro tipo de Cuadro de Mando realizado de forma manual. Estos sistemas, conocidos también como "spreadmarts", "human datawarehouses" o "datashadow systems", cumplen con muchas de las funciones de un Datawarehouse, como la definición y creación de indicadores, de métricas, la posibilidad de dar formato a esta información, de agruparla, etc. El principal problema que encierran los spreadmarts es la inconsistencia de la información, ya que ésta suele poder modificarse manualmente y no existe ningún sistema de auditoría para saber cuándo y quién ha hecho alguna modificación o si realmente refleja la situación real de la Entidad.
La gran ventaja y el verdadero valor de los Cuadros de Mando reside en los indicadores que contiene. Están basados en la fiabilidad de la fuente de información y deben estar orientados a guiar la gestión hacia los objetivos de la Entidad, siendo un instrumento para evaluarla de acuerdo a los cambios de las exigencias del mercado.
Existen múltiples tipos de Cuadros de Mando, desde los que reúnen un pequeño conjunto de indicadores hasta los que combinan datos macroeconómicos con datos de las áreas estratégicas de la propia Entidad. El formato varía de acuerdo a las preferencias de cada uno, representando la información en forma de tabla, en forma de gráficos, en forma mixta (gráficos y tablas), con información histórica, con simulaciones futuras, con agrupaciones de indicadores, con indicadores únicos, y un largo etcétera. Las herramientas actuales de BI ofrecen una amplia gama de posibilidades para personalizar la información en base a las necesidades de la Entidad.
Concluyendo, si no se construyen sistemas de BI robustos, modelados a la imagen de las necesidades de negocio de la Entidad, las decisiones sobre las cuales se basan la táctica y la estrategia de la Entidad financiera pueden tomarse de forma lenta, confusa y sobretodo ineficaz. La ventaja de tener un sistema analítico completo y adecuado permite medir el desempeño de la Entidad y enlazar la situación del mercado con la visión de futuro. |