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La evolución del modelo de relación cliente-entidad |
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Escrito por Ignacio López Sánchez. Gerente de Banca Everis.
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 Ignacio López (F&B, 127, mar. 2008.) Al preguntar al lector en qué grado considera que su entidad se encuentra orientada al cliente, un 80% le contestaría que entre ‘totalmente’ y ‘mucho’. Esta es una de las conclusiones extraídas del estudio ‘Excelencia en la gestión de clientes’ que Everis publicará próximamente.
La orientación al cliente es muchas veces más un deseo o vocación que una realidad, y es frecuente que en el día a día de nuestras entidades falten definiciones sobre cómo actuar para explotar el conocimiento del cliente en su propio beneficio y en el de la entidad. Si nos pusiéramos en el lugar de nuestros clientes, ¿dirían que conocemos sus necesidades y que les proporcionamos soluciones a sus problemas?
Si hay una aportación significativa del marketing a la realidad de las entidades financieras, es precisamente el marketing de relación y el concepto de orientación al cliente como paradigma de mejora de la eficiencia comercial: las entidades que mejor conozcan a sus clientes tendrán ventaja para establecer con ellos relaciones de confianza, adecuar productos a sus necesidades y proporcionarles servicios acordes a sus objetivos a través de una oferta global de soluciones.
Así el marketing abandona sus silos organizativos y se traslada a toda la organización gracias al reconocimiento de que el modelo de relación cliente – entidad debe evolucionar en base a procesos que permitan profundizar en el comportamiento del cliente. Para ello las capacidades analíticas están resultando fundamentales a la hora de entender que no todos los clientes son iguales y proponer ‘planes de gestión personalizados’.
La tecnología seguirá siendo un facilitador fundamental, aunque tampoco es suficiente si no se acompaña de un modelo de organización que sustente e integre tanto el propio proceso de oferta de producto (=captación) como el posterior de administración del producto (=fidelización, retención). En este sentido el modelo de gestión incorpora nuevos conceptos relevantes (‘personalización’, ‘propensiones’, ‘asesoramiento’, ‘experiencia cliente’) y se tecnifica mediante cálculos del valor de cliente que están llamados a jugar un papel clave en la gestión comercial.
En nuestra opinión evolucionar hacia el cliente requiere de cambios significativos en la forma de operar de las entidades y no se entenderá sin que se involucre toda la organización. Las direcciones comerciales y las áreas de marketing deben trabajar conjuntamente para redefinir el modelo ‘excelente’, lograr una mayor complementariedad entre los ejes producto y cliente y dar consistencia al deseo de cada entidad de orientarse al cliente a través de sus objetivos y estrategias comerciales. |