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Sindicación

Revista de Finanzas y Banca
Presidente, le tomamos la palabra Imprimir E-Mail
Escrito por José María Triper, Director de Moneda Única   

(F&B, 128, abr. 2008) Los españoles han hablado con claridad y han decidido abrir una nueva etapa". Con estas palabras se dirigía el presidente del Gobierno, nada más conocer los resultados electorales del 9-M, a los cientos de militantes y simpatizantes socialistas congregados en las puertas de la sede central del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz.

Un mensaje en el que Rodríguez Zapatero transmitía a sus incondicionales, y también al resto de los españoles, que había entendido el mensaje de las urnas y en el que asumía dos compromisos básicos para la legislatura que se inicia: eliminar la crispación y buscar el acuerdo, con todos, en los asuntos de Estado.
Dos principios esenciales para garantizar la estabilidad política y social de un país que hastiado ya de cuatro años de la confrontación estéril y asfixiante necesita un acuerdo explícito y sin trampas entre los dos grandes partidos para afrontar con decisión las grandes cuestiones que siguen ensombreciendo el presente y el futuro de España: el terrorismo, la integridad territorial, la inmigración y la crisis económica. Sin olvidarnos del caos de la justicia (de la que nadie se ha acordado en la campaña), la educación y la reforma de una ley electoral tan compleja como injusta.
Desde el ángulo de la economía, esta búsqueda de acuerdos tiene que traducirse en un entendimiento entre socialistas y populares que libere al Gobierno de los chantajes nacionalistas, para hacer frente a dos problemas acuciantes: la explosión de la burbuja inmobiliaria y el hundimiento de la competitividad por la escalada de los precios que derivan en pérdidas de poder adquisitivo, caídas del consumo y destrucción de empleo.

José María Triper
José María Triper

Una situación que sin llegar a dramática sí es alarmante y que exige hoy un Pacto de Estado sobre el que, con generosidad y perspectiva nacional, construir una política de estabilidad macroeconómica, profundizar en la unidad de mercado, fomentar el ahorro de empresas y familias y aumentar la productividad. Cuatro pilares básicos que permitan sostener con unidad y con firmeza las reformas estructurales pendientes para incrementar nuestra posibilidad de competir: la liberalización de los sectores todavía regulados fundamentalmente la energía, los transportes y la distribución comercial; la imprescindible mejora de la formación y la cualificación de los recursos humanos; una apuesta decidida por innovación y desarrollo tecnológico; y una política fiscal que fomente el ahorro y no penalice el crecimiento económico y la creación de empleo.

ImageEn esta nueva etapa, la política fiscal debe jugar un papel decisivo para garantizar la estabilidad de los precios a través de medidas encaminadas a reducir las cargas tributarias que soportan los consumidores y las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas. Y hacia este fin debe orientarse también la política presupuestaria, racionalizando el crecimiento de algunos capítulos del gasto que se han orientado más a satisfacer reivindicaciones partidistas y a pagar los apoyos políticos recibidos que a fomentar la competitividad, la productividad y el cambio de nuestro tejido productivo para adaptarlo al que corresponde a un país que presume de ser la octava potencia industrial del mundo, pero que sigue anclado en puestos muy por detrás del veinte en los ránkings internacionales de competitividad.

Productividad, formación, innovación y desarrollo que deben ser también los ejes de esa propuesta de Pacto por Segovia, una especie de versión local del Pacto de Estado, que ha sido una de las iniciativas más interesantes de la campaña, y en la que los parlamentarios provinciales deberían afanarse superando las miserias partidistas.

Es la hora ya de GOBERNAR, así con mayúsculas, olvidando la demagogia y las políticas de gestos, para centrarse en los problemas y, como también dijo Rodríguez Zapatero "corrigiendo errores y buscando el apoyo social y político más amplio que sea posible". Presidente, le tomamos la palabra.

 
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