 Michael Burkie Los bancos de los mercados emergentes están permitiendo que "canales informales" dominen el mercado de los envíos de dinero, que prestan este servicio de forma anónima y a menor coste. Los bancos pueden aprovechar este nicho de mercado mediante alianzas con proveedores de soluciones globales dentro del mercado de los pagos internacionales. (F&B, 135, ene-feb 2009)
Muchos bancos de los mercados emergentes no tienen una estructura de pagos mundial, a pesar del rápido crecimiento de los pagos transfronterizos, especialmente los envíos de dinero realizados por los inmigrantes. El resultado es que los bancos sólo capturan un 10% de este negocio multimillonario, a pesar de ser los proveedores más indicados y seguros. ¿Por qué?
Los negocios de servicios monetarios (MSB, Money Service Businesses), dominan actualmente el mercado, ya que el servicio de atención personalizada que ellos ofrecen, aunque más inseguro, es más rápido y directo que una transferencia realizada por un banco. Los MSB no requieren que la persona que desea realizar la transferencia cuente con una cuenta con ellos o en cualquier otra institución financiera. El servicio que proporcionan es más barato que el que ofrecen los bancos y es prácticamente anónimo.
Las barreras de entrada a las que se enfrentan los bancos de los mercados emergentes que desean competir en este sector incluyen: distintos sistemas de pagos y de estructuras de formateo, obstáculos legales nacionales y la necesidad de unos estándares mundiales establecidos y aceptados. Las transferencias interbancarias requieren la recopilación y distribución de información relativa al pago como el BIC (código de identificación del banco), que se utiliza para que los bancos sepan de dónde viene el dinero y el IBAN (número de cuenta bancaria internacional) que facilita la transferencia.
Estos códigos evitan errores y actúan como un estándar internacional para identificar cuentas bancarias en distintos países. Sin embargo, aumentan el coste de las transferencias, el tiempo de configuración inicial y demoran la transmisión.
Añada a esto, el hecho de que tanto el banco emisor como el receptor deben contar con una cuenta recíproca o estar involucrados en una red de bancos corresponsales y comprenderá por qué los canales informales parecen una opción mejor desde el punto de vista del cliente. Por supuesto, esto se complica todavía más con la política obligatoria de Know Your Customer [Conoce a tu cliente] de la prevención del blanqueo de capitales así como con otras actividades de control propias de cada país.
Sin embargo, a pesar de estas barreras vale la pena trabajar para crecer en este negocio. Según el Banco Mundial para abril de 2008, las transferencias mundiales habían supuesto 318.000 millones de dólares en transacciones registradas. Si incluimos las transacciones sin registrar podemos decir, siendo conservadores, que la cantidad se dobla hasta más de 600.000 millones de dólares. El mercado en expansión significa que los bancos que puedan superar estas barreras y proporcionen la facilidad de las operaciones ofrecidas por los MSB combinada con la seguridad de las transferencias bancarias se beneficiarán no sólo de un sector rentable, sino que además harán crecer negocios ya existentes incorporando inmigrantes legítimos en el sistema bancario, estableciendo relaciones a largo plazo y fidelizando a los clientes.
Así que, ¿cómo pueden los bancos superar estas barreras de entrada aparentemente insalvables?

Asociándose con un proveedor de soluciones globales dentro del mercado de los pagos internacionales. Existen bancos especializados —el Bank of New York Mellon entre ellos— que aportan una importante pericia y experiencia en pagos transfronterizos y que ofrecen una red establecida y amplia de bancos corresponsales así como la tecnología para automatizar la transacción de principio a fin.
Además, asociarse a dichos proveedores aporta los beneficios de las economías de escala, que incluyen todo el espectro de soluciones de pago, rentabilidades de costes gracias al volumen y a la capacidad de actualizar la infraestructura a un nivel vanguardista sin los costes de desarrollo que esto conllevaría.
Los proveedores de pagos pueden integrar sin problemas los puntos de iniciación de pagos por parte del cliente, incluyendo cajeros y plataformas de banca online, aportando velocidad y la capacidad de hacer un seguimiento a dicho pagos.

La solución del Bank of New York Mellon para los envíos de dinero, Remit Worldwide [envíe a todo el mundo], actúa como una alternativa ante las necesidades de los bancos de crear una función interna de envíos a todo el mundo. El hecho de aprovechar un sistema ya establecido, elimina el mantenimiento y la inversión actual, mientras que proporciona acceso a los últimos avances en tecnología, incluyendo una solución basada en la web que se puede integrar fácilmente en las plataformas bancarias existentes.
Los bancos pueden mantener el control total del proceso eligiendo el nivel de asimilación del sistema y lo pueden personalizar para ajustarlo a sus valores de marca. Los bancos emisores pueden instalar una infraestructura Remit Worldwide y establecer su propia red de recepción o utilizar tanto la tecnología como la red de recepción cuidadosamente preseleccionada.

La red del Bank of New York Mellon no es propia y por lo tanto es imparcial. Esto significa que el banco emisor y el receptor están asociados en base a los requisitos de los emigrantes y de la presencia geográfica y red de sucursales de los bancos receptores, en lugar de las limitaciones de las sucursales internacionales existentes del banco emisor. Esto significa que la red es muy flexible, ya que se puede modificar para ajustarse a las necesidades cambiantes de los inmigrantes. Dicha flexibilidad permite que los bancos de mercados emergentes mantengan una posición competitiva, conserven su negocio y atraigan nuevos clientes a un sector que crece y se expande rápidamente. |